Érase una vez un país que había nacido con el don de la escritura, un autor que quería contar una historia, un libro que pretendía ser leído, un turista que desconocía el portugués, y una tienda que no podía parar quieta en el mismo sitio. Todos unidos escribieron una nueva historia.
Con esa frase se presenta a sí misma Tell a Storyen su página web. Una van Renault Estagette de los años 70, remodelada para convertirse en una librería móvil que se pasea por los rincones más atractivos de Lisboa.
Un proyecto amante de la literatura local que, además de ofrecer los títulos más significativos del catálogo portugués, ofrece también productos relacionados como postales, bolsos para libros, souvenirs literarios y una tipografía gratuita, inspirada en los trazos manuscritos de los más significativos escritores de Portugal.
La iniciativa de Domingues Cruz, uno de sus fundadores, comenzó cuando, al querer regalar a sus amigos extranjeros libros de autores portugueses en sus respectivos idiomas, descubrió que había una carencia de ellos tanto en la ciudad de Lisboa, como en el resto de Portugal. Atento a ese vacío, dio vida a Tell a Story, con una intención manifiesta de ofrecer herramientas para que los turistas y visitantes que recorren la ciudad, lo hagan desde sus entrañas a través de las ideas y narraciones que sus propios autores han plasmado sobre Lisboa.
Autores consagrados como Saramago, Lobo Antunes, Torga o Sophia de Mello Breyne; contemporáneos como Tavares, Mae o Peixoto; imprescindibles como Pessoa o Sacarneiro, y clásicos como Eça de Queirós, recorren a bordo de esta furgoneta literaria los lugares más emblemáticos de la ciudad ofreciendo a los viajeros una mirada original de sus espacios; una forma de acercarse a ellos diferente a los circuitos y prácticas turísticas habituales, y un territorio nuevo formado de muchas otras «Lisboa» llenas de imaginación e ideas brillantes. ¡Una nueva forma de hacer turismo literario!
Tell a Story reúne las obras de los autores portugueses traducidas al español, francés, inglés e italiano y a pesar de no tener un lugar fijo, puede ser encontrada en los puntos turísticos más populares como Belém, Príncipe Real y Cais do Sodré entre otros. El van azul no pasará desapercibido.
Para saber el lugar donde estará Tell a Story cada temporada, debes ingresar a su Perfil de Facebook o su Página Web.
Pero la pasión por la literatura de Portugal va más allá para los promotores de esta genial iniciativa, pues además han elaborado una nueva fuente tipográfica a partir de la caligrafía manuscrita de sus principales escritores, que puede descargarse gratis desde su portal web para ser utilizada por cada uno de sus seguidores en su computadora.
Writer’s Font de Tell a Story
VisitaLisboa Cooly síguele las pista a Tell a Story.
Visitar una tienda de libros mientras se viaja, donde quiera que se esté en el mundo, es una parada obligatoria y además una auténtica delicia, para los amantes de la literatura.
Acqua Alta, Venecia
Cook and Books en Bruselas, gastronomía gourmet con libros literalmente hasta en el techo.
El Ateneo Grand Splendid en Buenos Aires, fue elegida por el diario británico The Guardian como la segunda librería más importante del mundo.
En el corazón de Londres , en las orillas del Regent’s Canal , hay una librería flotante llamada «Word on the Water».
Tell a Story en Lisboa, Portugal con más de 4,000 volumenes en una van
La Pulpería del Libro, el secreto mejor guardado de Caracas
Dylan Mobile Bookstore in Swansea, Wales, una librería móvil que recorre el territorio británico.
Durante este año 2017 deseamos compartir con nuestros lectores el descubrimiento de las librerías más fantásticas y originales del mundo, a modo de serie, para continuar con la fascinante temática de las tiendas de libros, revolucionadas por James Lackington en el Siglo XVIII, quien fue un librero de vanguardia y cuya interesante historia puedes explorar en este link: https://cronicasdeimarie.wordpress.com/2017/01/13/james-lackington-un-librero-de-vanguardia/,
Como una respuesta a las características del mercado contemporánea, al aumento de la compra de libros por internet y con un número cada vez más reducido, las librerías independientes se han convertido en un destino en si mismo, con modalidades realmente originales y creativas que atraen a miles de personas, especialmente a los amantes de los libros y la literatura.
Cada semana compartiremos las historias de estas joyas del saber que todos debemos incluir en nuestro itinerarios cuando viajamos. Las encontrarán en todas partes del mundo, de todas las formas y tamaños, desde paraísos monumentales con la magnitud de un teatro, pequeñas tiendas flotantes, espacios gourmet y hasta camiones o autobuses reconvertidos que recorren sus territorios.
Estoy segura que lo disfrutaran tanto como lo hemos hecho nosotros en nuestra investigación. Y si encuentran alguna en el camino, no dejen de enviarnos la información que nos encantaría incluirlas como colaboración de nuestros lectores.
Comencemos con Venecia…
Librería Alta Acqua
En la ciudad de Venecia se encuentra una librería que ha convertido un problema importante en el mayor de sus atractivos. Se trata de la Librería Alta Acqua, que se inunda cuando sube el nivel del agua en Venecia y se transforma en una librería flotante.
Con el objetivo de proteger los libros del agua cuando sube la marea en Venecia durante la temporada de otoño e invierno, fenomeno conocido como el acqua alta, su propietario Luigi Frizzo, un veneciano de más de 70 años, que le encanta conversar con sus visitantes, hizo acopio de barcas sobre las que coloca su preciada mercancía. De este modo, cuando el agua decide inundar este pequeño templo de la cultura y amenaza con ahogar los libros, estos se salvan gracias a que están metidos en góndolas, e incluso, en algunas bañeras de peltre antiguas. De este modo desafían a su destino, que podría ser fatídico y ganan la batalla a los elementos atmosféricos propios de la naturaleza de esta ciudad. Alta Acqua dispone de una original escalera de enciclopedias antiguas desechadas que lleva hasta una terraza donde se puede disfrutar de una preciosa vista de los canales.
Alta Acqua es una mezcla genial entre un mercado de las pulgas o de baratillas y una librería formal. Tiene libros antiguos, contemporáneos de segunda mano y también nuevos títulos y best sellers. Definitivamente es una visita obligada para los amantes de los libros y de los espacios curiosos, que no padezcan alergias al polvo y a los gatos, pues hay muchos ya que su dueño es un apasionado de los felinos.
La original tienda se extiende a través de varias salas cavernosas repletas de libros; una habitación con una góndola apilada con volumenes, otras habitaciones están llenas de botes de remo y bañeras repletos de viejos atlas de segunda mano, diccionarios, libros de arte, biografías y libros de historia y de cocina. Hay algo para todos los gustos, sólo tienes que mirar lo suficiente y tener paciencia para buscar. Desde su terraza hay una espectacular vista de los canales, lo que hace que este lugar sea aún más atractivo.
«Yo soy la Inmaculada Concepción». Esas fueron las palabras que la Virgen María pronunció a Bernadette Soubirous, una humilde niña francesa de 14 años, que aún no había podido hacer la primera comunión por su precario estado de salud y porque era analfabeta, lo cual le había impedido prepararse adecuadamente para recibir el Santo Sacramento.
Sucedió en la Gruta de Massabielle, en la ribera del río Gave de Pau, en las afueras de la pequeña población de Lourdes, ubicada en las estribaciones de los Pirineos, durante la Aparición # 16, el jueves 25 de marzo de 1858. Fue el gesto que dio credibilidad a las Apariciones, pues por fin la visión había revelado su nombre.
Después de escuchar asombrada las palabras de la bella Señora, la joven vidente corrió, casi sin aliento por su deteriorada salud, hacia la casa parroquial, repitiendo sin cesar, para que no se le olvidara, aquella frase cuyo significado ella no entendía.
Al ser interrogada, Bernardita emocionada, contó al párraco de Lourdes que «ella levantó los ojos hacia el cielo, juntando las manos en signo de oración, que tenía abiertas tendidas hacia el suelo y me dijo: yo soy la Inmaculada Concepción».
Al revelar las palabras de la Señora al sacerdote Abbé Dominique Peyramale, el párroco de Lourdes finalmente dio credibilidad a las Apariciones. Era casi imposible que una jovencita iletrada, que solo hablaba el dialecto de la región, pudiese conocer el dogma de la Inmaculada Concepción. Apenas cuatro años antes, en 1854, el papa Pío IX había declarado aquella expresión como verdad de fe, como el dogma de la Inmaculada Concepción en su bula Ineffabilis Deus.
Semanas antes, después de la Aparición # 14, el Parroco de Lourdes le había dicho a Bernardita: «Si de verdad la Señora quiere una capilla, que diga su nombre y haga florecer el rosal de la Gruta.»
En total, fueron 18 Apariciones, entre el 11 de febrero y el 16 de julio de 1858, en las cuales la Santísima Virgen fue haciendo revelaciones a Bernardita.
Bernadette Soubirous muere a los 35 años el 16 de abril de 1879 en el Convento de San Gildard de Nevers, donde vivió desde que asumió su vida religiosa en 1866 a los 22 años. «Vengo aquí para ocultarme» había dicho cuando llegó.
Fue canonizada como Santa María Bernardé por el papa Pío XI el 8 de diciembre de 1933, Día de la Inmaculada Concepción.
En los bancos de la antesala de las Piscinas de Lourdes, esperamos nuestro turno con la expectativa nerviosa que crea una experiencia espiritual como esta: sumergirse en las aguas milagrosas que brotan de La Fuente de Lourdes. Nos acompañan cientos de peregrinos que vienen de todas partes del mundo.
Las Piscinas
Situadas río abajo de la Gruta de Massabielle, las piscinas se encuentran dentro de un austero edificio construido en 1958, año de la conmemoración del centenario de las Apariciones. Cientos de peregrinos y personas enfermas se presentan allí cada día para sumergirse en sus aguas. Sin saberlo, posiblemente responden al llamado de la Virgen María, formulado a Bernardita Soubirous durante la Aparición # 9: “vaya a beber y a lavarse en la fuente”.
Existen 10 piscinas para mujeres, 5 para hombres y 2 para niños. Debido a la estricta normativa de higiene sanitaria y de seguridad que rigen las piscinas, se hacen controles del agua regularmente. Desde 1993 el agua se renueva continuamente. Está en un circuito cerrado con filtración continua. Con una temperatura casi constante de 11 a 12 grados, no hay riesgo de contaminación pues a una temperatura tan fría ninguna bacteria se puede desarrollar.
El Rito
Los peregrinos nos presentamos a la entrada de las piscinas y esperamos con devoción ser recibidos en el recinto. Cuando llega su turno entra en una cabina donde los hospitalarios que asisten en la ceremonia le entregan un suave paño blanco de gaza para preservar la intimidad. Se desviste y se envuelve en él.
En la antesala a las piscinas hay cuatro sillas de cada lado para las personas sanas. Otras sillas están reservadas para personas con movilidad reducida. Los peregrinos que llegan en camilla son colocados en el centro.
Al llegar el turno se le invita a entrar al recinto donde se encuentra la piscina. Es una bañera de piedra, llena de agua de la fuente con una imagen de la Virgen al frente. Los hospitalarios te convidan a entrar a la piscina y rezar un Ave María con los pies sumergidos en el Agua de Lourdes. Te dejan en libertad acerca de la manera de vivir ese baño. La costumbre es dejarse caer hacia atrás suavemente con la asistencia de los hospitalarios para sumergir el cuerpo completo en las aguas.
El Origen
El caudal del manantial que fluye en el fondo de La Gruta fue descubierto el 25 de febrero de 1858, durante la Aparición # 9. Es un agua de montaña, poco mineralizada, pero bastante rica en calcio. Su temperatura es de 12°C.
Según testificó Bernardita: «Ella me dijo que fuera a beber a la fuente, no encontré mas que un poco de agua fangosa, al cuarto intento de escarbar conseguí beber. Me mandó tambien a que comiera la hierba que estaba cerca de la fuente, luego la visión desapareció y me marché».
Bernardita había interpretado que debía ir a tomar agua del cercano río Gave, pero la Señora le indicó con el dedo, que escarbara en el suelo. Al hacerlo, comenzó a formarse fango. Bernardita entonces intentó beber la poca agua que en él había, ensuciando su rostro de fango ante las miradas perplejas de la muchedumbre que había comenzando a congregarse alrededor de La Gruta. La gente le comentaba: «¿Sabes qué creen que estás loca por hacer tales cosas?». Bernardita sólo contestó: «es por los pecadores».
Sin embargo, poco después empezó a brotar agua. Desde entoncés, el manantial produce un promedio de 100,000 litros de agua por día.
Estas son las aguas que alimentan las piscinas y abrevaderos de Lourdes a los que acuden millones de personas todos los años, en busca de una sanación milagrosa a sus enfermedades y en actos de fe.
Las Curaciones
En la actualidad los sacerdotes encargados del recinto certifican que siguen registrándose entre 30 y 40 declaraciones de curaciones al año. Además, las estadísticas sobre curaciones milagrosas de las Aguas de Lourdes reconocidas oficialmente por la Iglesia Católica indican que de las 69 reconocidas hoy en día, 40 tuvieron lugar propiamente en las piscinas.
El Santuario
La Gruta y la Basílica de la Inmaculada Concepción construida por el Monseñor Laurence, conocido como el Obispo de las Apariciones, pues fue quien acogió las revelaciones privadas a Bernardita, constituyen el Santuario original. Construida entre 1866 y 1871, la basílica está situada encima de la roca de la Gruta. Inaugurada en el año 1871, fue erigida como basílica menor por el Papa Pío IX el 13 de marzo de 1874. A la derecha de la entrada, está grabada en una lápida de mármol la declaración de la autenticidad de las Apariciones hecha por Monseñor Laurence.
Antes de partir para el Convento de Nevers, el Monseñor Laurence pidió a Bernardita que asistiera a la ceremonia de inauguración de La Gruta y participara en la primera procesión oficial que respondía a la petición de la Virgen. También en vida, supo de la construcción de la Basílica de la Inmaculada Concepción.
En los años subsiguientes se fueron construyendo una serie de iglesias, edificios y pabellones que constituyen en su totalidad el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes. Todo el recinto gira en torno a La Gruta de Massabielle, el lugar de las 18 Apariciones de la Virgen María a Bernadette. Las iglesias, capillas, edificios y demás dependencias del recinto ocupan una extensión de 52 hectáreas. Cuenta con 22 lugares principales de culto y el responsable es el Obispo de Tarbes-Lourdes, quien a su vez nombra como representante permanente a un Rector.
El Sanctuario de Nuestra Señora de Lourdes proporciona trabajo a más 300 empleados fijos y a aproximadamente 150 trabajadores temporales, además de los Voluntarios que contribuyen para la Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes.
Treinta capellanes permanentes asisten a los fieles y peregrinos, les acogen, les acompañan y celebran los Sacramentos. Siete comunidades femeninas voluntarias también están al servicio del Santuario.
!Yo estuve ahí!
Ve a decir a los sacerdotes que se
construya aquí una capilla y que se
venga en procesión.
Aparición # 13 – Martes 2 de Marzo, 1858
Los Signos de Lourdes
EL AGUA: beber y lavarse
El jueves 25 de febrero de 1858, la Virgen María le dijo a Bernadette: “Vaya a beber y a lavarse en la fuente”. Era un charco con agua sucia, pero pronto empezó a brotar agua limpia y clara. Desde entonces, ese manantial no ha dejado de dar agua.
La popularidad del Agua de Lourdes nace de los milagros que acaecieron en este lugar, siempre relacionados con el empleo del agua, bien fuese bebida, en aplicación directa o en baño.
Las personas que beben de esta agua y se lavan con ella lo deben hacer bajo el manto de la esperanza y la fe en la Virgen. El Agua de Lourdes es un signo, como el agua del Bautismo. Purifica y libera.
LA ROCA: tocar
La Gruta de Massabiellees el lugar de las Apariciones, el sitio exacto donde se presentó la Inmaculada Concepción. Los peregrinos pasan por la Gruta y tocan la roca en uno de los actos más devotos y característicos de la peregrinación. Se trata de un gesto de confianza en la realidad inquebrantable de Dios.
La roca es un elemento duro, fuerte, un lugar donde podemos apoyarnos y encontrar soporte y sujeción. Tocar la pared de La Gruta representa el abrazo de Dios, sólido y firme como una roca.
LA LUZ: encender una vela e iluminar
La Luz, representada en las llamas de las velas, significa la fe y esperanza de iluminar y ser iluminados. Bernadette se presentó en La Gruta con una vela encendida la mayoría de las veces. Desde entonces, no ha dejado de haber velas encendidas en La Gruta. Millones de personas han ido depositando sus velas como acción de gracias, ofrenda o petición. Las velas representan las oraciones de los peregrinos.
Lugar cosmopolita y universal, el Santuario de Lourdes es actualmente el primer destino de peregrinación mariana del mundo. Más de 6 millones de peregrinos y visitantes acuden cada año.
De ellos, más de cien mil son enfermos que asisten en busca de alivio y consuelo en sus Aguas Milagrosas.
¡Yo estuve ahi!
Música de Gérard Salesses, de su álbum “Sabathérat”
La pequeña ciudad de Lourdes
Lourdes es una pequeña ciudad ubicada en el corazón de los Pirineos franceses, a tan sólo 20 kilómetros de Tarbes.
En 1858, año de las Apariciones, contaba con una población de apenas 4.000 habitantes. Hoy en día, su población asciende a 15.200 habitantes y cuenta con más de 230 hoteles donde albergar a peregrinos y visitantes. Ocupa el segundo lugar en capacidad hotelera de Francia, después de la ciudad de París.
Lourdes acoge cerca de 6 millones de visitantes al año provenientes de todos los rincones del mundo.
Se encuentra localizada en el suroeste de Francia, muy cerca de la frontera con España.