El Líbano de Kahlil Gibrán, hoy.

El Líbano es el país natal de Kahlil Gibrán.

Nació en 1883.


En el Líbano conviven más de 15 comunidades religiosas.

El 40% de la población libanesa es cristiana; es el porcentaje más alto en el mundo árabe.

En Líbano se hablan 3 idiomas: Árabe, Francés e Inglés.

Circulan aproximadamente 53 periódicos y existen 12 portales de noticias locales.

Hay más de 68 bancos diferentes.

Sólo en Beirut hay más de 350 centros nocturnos.

En el Líbano el nivel de alfabetización es del 95%.

Tiene 42 universidades.

El 40% de los estudiantes asisten a escuelas privadas.

El primer alfabeto fue creado en Byblos. Está escrito en la tumba de Ahiram, rey fenicio de Byblos (~1000 AC). Se encuentra en el Museo Nacional de Beirut. Fue descubierta en 1923 por el arqueólogo francés Pierre Montet.

La primera facultad de leyes conocida en la historia fue creada en el centro de Beirut, fundada por Ulpiano, el jurista romano de origen fenicio.

La ciudad de Beirut ha sido destruida y reconstruida 7 veces, por eso la comparan con el Ave Phoenix.

A lo largo de su historia la nación ha sido ocupado por: Egipcios – Hititas – Asirios – Babilonios – Persas – el ejército de Alejandro Magno – el Imperio Romano – el Imperio Bizantino – la Península Arábiga – los Cruzados – el Imperio Otomano – Francia – Israel – Siria.

Hay 6.5 millones de libaneses en el Líbano.

Hay más libaneses fuera del Líbano, aproximadamente 14 millones, que dentro del propio territorio. La mayor diáspora se encuentra en Brazil. El número de descendientes de libaneses expatriados en el mundo es incalculable.

El nombre de Líbano ha existido por 4 mil años sin cambiar; es el país con el nombre más antiguo en el mundo que aún exista como nación.

Byblos, (~5000 AC) en el Líbano, es considerado el asentamiento urbano aún permanente más antiguo del que se tenga registro. Las primeras excavaciones realizadas en sus alrededores, a principios del siglo XX, revelan que data del Neolítico.

La cultura fenicia tuvo sus orígenes y desarrollo en la ciudad de Byblos. Los fenicios en el Líbano fueron los primeros en construir un barco y los primeros en la historia en navegar .

También los fenicios llegaron a América mucho antes que Colón. Arqueólogos encontraron un barco fenicio en Brasil.

El Líbano no tiene desiertos.

Su superficie es de apenás 10,400 kilometros cuadrados. Tiene más de 17 ríos y todos provienen de sus propias montañas.

Sus monumentos arqueológicos están entre los más valorados del mundo.

El único templo dedicado a Júpiter, el más importante Dios romano, se encuentra en Balbeck al norte del Líbano.

Jesucristo realizó su primer milagro en el Líbano, en la ciudad de Qana, cuando convirtió el agua en vino en las Bodas de Caná.

La palabra ” biblia” proviene de la ciudad de Byblos.

En el Líbano se han escrito la mayor cantidad de libros relacionados con la Biblia.

El nombre de Líbano aparece 75 veces en el antiguo testamento.

EL nombre del árbol de Cedro también aparece 75 veces en el antiguo testamento.

Se dice que los árboles de Cedros del Líbano fueron plantados por las manos de Dios. Es por eso que se les llaman los Cedros de Dios y al Líbano la ciudad de Dios en la tierra.

Kahlil Gibrán

Gibrán Jalil Gibrán fue un hombre universal.

Nació en la pequeña aldea de Becharre, en el Líbano, el 6 de enero de 1883.  El segundo de cuatro hijos de una modesta familia cristiana maronita. Su padre Kahlil Gibrán era un boticario que trabajaba en el expendio de medicamentos de su cuñado; su madre Kamila Rahme, era hija de un sacerdote maronita que predicaba en Brasil.  El pequeño Kahlil tenía una forma de ser solitaria. Le encantaba salir a dar largos paseos en los que podía permanecer horas contemplando la naturaleza y el paisaje.  Sus primeras enseñanzas las recibió en la escuela elemental de su pueblo natal y de su abuelo materno, a quien era muy allegado y que lo introduce al conocimiento del arte y del saber universal, que fueron su base para la literatura y la pintura. Desde pequeño se revela como artista, tanto en el plano literario como en el pictórico.

En 1894, a los once años, emigra con su madre Kamila Rahme a Estados Unidos y se establecen en Boston, Massachusetts. El padre permanece en el Líbano. La familia reside en un barrio muy pobre y Kahlil estudia en la escuela pública donde, con gran esfuerzo, aprende con esmero el inglés como segundo idioma. 

A los quince años, en 1898, regresa al Libano y se instala en Beirut. Estudia durante tres años en Dar al-Hikma o “Escuela de la Sabiduría,” aprendiendo árabe y francés. Comienza a forjarse un estilo literario sutil, elegante y fino. En esa época comienza a escribir El profeta, que con el tiempo se convertiría en su obra cumbre.

En el año 1901 regresa a Estados Unidos pasando por París. Tenía 18 años. Al año siguiente viaja de nuevo a su país natal, esta vez acompañando a una familia americana como guía. Pero su familia comenzó a sufrir de tuberculosis, situación que lo obliga a regresar a Boston. A causa de esta enfermedad fallecieron su madre, su hermana Sultana y su hermanastro Butros. Solamente sobrevive su hermana Marianna.

Trabaja entonces maqueteando portadas de libros y comienza a vender sus dibujos y a llamar la atención como artista. Colabora como corresponsal con el periódico Al-Muhayir, establecido en Nueva York. Comenzó a publicar algunos obras en árabe que ponen de manifiesto su peculiar estilo.

Fue en esa época que conoció a Mary Haskell en el estudio de un amigo. El tenía veintiún años y ella treinta. Filántropa, ya plena, acaudalada propietaria de un reconocido colegio para señoritas de Boston, y con una dimensión intelectual vasta, conoce a Gibrán durante la inauguración de su primera muestra de dibujos al carbón. Se inicia la relación intelectual más trascendente de la vida de Gibrán. Sin el mecenazgo de Mary Haskell posiblemente no hubiese existido el Kahlil Gibrán que todos amamos hoy.

Como su mecenas, Mary Haskell insiste en que el poeta libanés escriba en inglés, ya que considera que será el idioma que le dará fama mundial. A los veinticinco años, le ofrece enviarlo a París a completar sus estudios con un estipendio de $75 mensuales, equivalentes a unos $2000 en la actualidad.

Kahlil marcha a París en 1908, y se instala en Vaugirard inmerso en el ambiente cultural y artístico parisino de la época. En 1910 regresa a Boston y luego se radica en Nueva York con una prolifera actividad literaria. A partir de 1912 se dedica a viajar por distintos países de Europa que enriquecen su bagaje cultural.

Con el tiempo la relación entre Mary Haskell y Kahlil Gibrán se va transformando con perdurabilidad y trascendencia, una unión sin papeles de por medio, pero con una vasta producción de cartas plenas de intensidad y amor. El amor que compartían se revela en la obra “Beloved Prophet: The Love Letters of Kahlil Gibran and Mary Haskell, and Her Private Journal publicado en 1988. Es ella, quien después de la muerte de Gibrán, junto con Marianna, su hermana y Barbara Young, conserva y difunde el patrimonio literario del autor.

En 1920 Gibrán funda, bajo su presidencia, la sociedad literaria Al-Rabitah al-Qalamiyah / La Liga Literaria, cuya influencia en la literatura árabe fue decisiva.

Kahlil Gibrán murió en Nueva York el 10 de abril de 1931, a la edad de 48 años. Su cuerpo fue embalsamado y sepultado en el cementerio de Mount Benedict de Nuestra Señora de los Cedros, la primera iglesia maronita de Boston, Estados Unidos. Ahí también reposan los demás miembros de su familia. Él había pedido ser sepultado en el Líbano.

Un cortejo acompañó a Marianna Gibrán al Puerto de Providence, en Rhode Island, la mañana del 23 de julio de 1931 y Gibrán Jalil Gibrán hace una nueva travesía rumbo al Líbano, su tierra natal. El 21 de agosto de aquel año su féretro era recibido por sus compatriotas en Beirut quienes lo llevarían a pie hasta el sitio elegido para su descanso final: el antiguo monasterio carmelita de Mar Sarkis en su natal Becharre.


¿Qué es el morir, sino entregarse desnudo al viento y fundirse con el sol?

Kahlil Gibrán – El Profeta

Si admiras a Gibrán Kahlil Gibrán como una de las voces sobre la trascendencia del ser humano más queridas universalmente y deseas saber más sobre él, te recomiendo el libro de Bárbara Young  This Man from Lebanon, un ensayo sobre la vida y obra del autor.


…una poesía

Toma tu tiempo para vivir

es el secreto del éxito.

Toma tu tiempo para pensar

es la fuente del poder.

Toma tiempo para divertirte

es el secreto de la juventud.

Toma tiempo para leer

es la fuente de la sabiduría.

Toma tiempo para tus amistades

es la fuente de la felicidad.

Toma tiempo para reír

ayuda a aliviar las pesadas cargas de la vida.

Toma tiempo para soñar

ata el alma a las estrellas.

Toma tiempo para Dios, es

la única inversión duradera 

de esta vida.


El Profeta de Salma Hayek

Si quieres ver algo bonito busca la adaptación animada de El profeta bajo la producción de Salma Hayek. Es probablemente una de las mejores adaptaciones animadas que se podrían realizar de algún libro. En la  propuesta cinematográfica participan varios directores bajo la producción de Salma Hayek. Este largometraje animado deja un buen sabor por el compromiso y cariño con que fue realizado; podemos mencionar que Liam Neeson entre otros involucrados no recibieron ningún pago más que la satisfacción de embarcarse en el proceso. 

Visitas recomendadas:

http://gibrankgibran.org/esp/

https://www.brainpickings.org/?s=MAR+HASKELL

DE BUDDHA

BUDDHA


En lo que piensas, te conviertes.

Lo que sientes, lo atraes.

Lo que te imaginas, lo creas.


DE CARL JUNG

Un cuento

—Capitán, el chico está preocupado y muy agitado debido a la cuarentena que nos han impuesto en el puerto.

—¿Qué te inquieta chico? ¿No tienes bastante comida? ¿No duermes bastante?

–No es eso, Capitán, no soporto no poder bajar a tierra y no poder abrazar a mi familia.

—¿Si te dejaran bajar y estuvieras contagioso, soportarías la culpa de infectar a alguien que no puede aguantar la enfermedad?

—No me lo perdonaría nunca, aún si para mí la han inventado esta peste.

—Puede ser. ¿Pero si no fuese así?

—Entiendo lo que quiere decir, pero me siento privado de la libertad Capitán, me han privado de algo.

—Y tú prívate aún más de algo.

—¿Me está tomando el pelo?

—En absoluto. Si te privas de algo sin responder de manera adecuada, has perdido.

—Entonces, según usted si me quitan algo, ¿para vencer debo quitarme alguna cosa más por mí mismo?

—Así es. Lo hice en la cuarentena hace 7 años.

—¿Y qué es lo que se quitó?

—Tenía que esperar más de 20 días sobre el barco. Eran meses que esperaba de llegar al puerto y gozar de la primavera en tierra. Hubo una epidemia. A Port April nos vetaron de bajar. Los primeros días fueron duros.  Me sentía mal, como ustedes. Luego empecé a contestar a aquellas imposiciones no utilizando la lógica. Sabía que tras 21 días de este comportamiento se crea una costumbre, y en vez de lamentarme y crear costumbres desastrosas, empecé a portarme de manera diferente a todos los demás. Antes empecé a reflexionar sobre aquellos que privaciones tienen muchas y cada día de su miserable vida y luego, por entrar en la óptica justa, decidí vencer. Empecé con el alimento. Me impuse de comer la mitad de cuanto comía habitualmente, luego empecé a seleccionar los alimentos más digeribles, para que no se sobrecargase mi cuerpo. Pasé a nutrirme de alimentos que, por tradición, habían mantenido el hombre en salud. El paso siguiente fue unir a esto una depuración de pensamientos malsanos y tener cada vez más pensamientos elevados y nobles. Me impuse de leer al menos una página cada día de un argumento que no conocía. Me impuse hacer ejercicios sobre el puente del barco. Un viejo hindú me había dicho años antes, que el cuerpo se potenciaba reteniendo el aliento. Me impuse hacer profundas respiraciones completas cada mañana. Creo que mis pulmones nunca habían llegado a tal capacidad y fuerza. La tarde era la hora de las oraciones, la hora de dar las gracias a una cualquiera entidad por no haberme dado, el destino, privaciones serias durante toda mi vida. El hindú me había aconsejado también de tomar la costumbre de imaginar la luz entrar en mí y hacerme más fuerte. Podía funcionar también para la gente querida que estaba lejos y así esta práctica también la integré en mi rutina diaria sobre el barco. En vez de pensar en todo lo que no podía hacer, pensaba en lo que habría hecho una vez bajado a tierra. Visualizaba las escenas cada día, las vivía intensamente y gozaba de la espera. Todo lo que podemos obtener en seguida, nunca es interesante. La espera sirve para sublimar el deseo y hacerlo más poderoso. Me había privado de alimentos suculentos, de botellas de ron, de imprecaciones y tacos. Me había privado de jugar a las cartas, de dormir mucho, de ociar, de pensar solo en lo que me habían quitado.

—¿Y cómo acabó, Capitán?

—Adquirí todas aquellas costumbres nuevas. Me dejaron bajar después de mucho más tiempo del previsto.

—¿Lo privaron de la primavera entonces?

—Sí,  aquel año me privaron de la primavera, y de muchas cosas más, pero yo había florecido igualmente, me había llevado la primavera dentro… y nadie nunca más pudo quitármela.

DEL LIBRO ROJO DE CARL JUNG

Libros del siglo XX para volver a leer.

Hay algunos libros escritos en el siglo XX que hay que volver a leer en el siglo XXI. Son libros que han marcado un hito en la historia de la literatura. Seguramente, muchos de nosotros los hemos leído siendo estudiantes o universitarios; pero como la buena literatura es eterna cuando trata los problemas universales del ser humano, y los ciclos de la humanidad se repiten, a veces es conveniente volverlos a leer. Probablemente nuestra interpretación de la obra, la forma como la entendemos y el mensajes que nos deja cambiarán, porque ya nosotros tampoco somos los mismos.

Mi lista de estos libros comienza con algunos de los de Hermann Hesse. Yo los leí estudiando la secundaria, luego durante mi carrera universitaria y en mi vida adulta, siempre regreso a ellos en algún momento.

Hermann Hesse necesita poca presentación.

Nació el 2 de julio de 1877  en Calw, Reino de Wurtemberg, Imperio alemán y murió a los 85 años, el 9 de agosto de 1962 en Montagnola, Tesino, Suiza, cuya nacionalidad acogió por considerarlo un país neutral y pacifista.  

En 1912 abandonó la Alemania militarista del emperador Guillermo II y desde Berna siguió de cerca y combatió la política alemana con críticas crecientes. Su condena a la participación de Alemania en la I Guerra Mundial lo llevó al ostracismo al que fue sometido por todo su entorno.

Este Premio Nobel de Literatura de 1946 es uno de los autores más leídos del mundo gracias a obras como El lobo estepario, Siddartha y Demian, donde concentra gran parte de su identificación con las teorías de Carl Jung y el gnosticismo místico. Hesse logró con Demian una de sus obras más universales.

En 1916, en plena Primera Guerra Mundial, hubo acontecimientos  en la vida de Hesse que lo llevaron a una gran crisis existencial: la muerte de su padre, la grave enfermedad de su hijo Martin y la crisis esquizofrénica de su esposa. Fue tratado durante 1916 y 1917 por el Dr. Joseph Bernhard Lang, un discípulo de Carl Gustav Jung. Esto iniciaría en Hesse un gran interés por el psicoanálisis, a través del cual llegaría a conocer personalmente a Jung, quien lo familiarizó con el mundo de los símbolos, un tema latente en Hesse desde los años de su infancia. Entre septiembre y octubre de 1917, Hesse escribió la novela Demian, que publicó en 1919 con el seudónimo de Emil Sinclair. Tenía cuarenta años. 

Demian es lo que en la historia de la literatura se denomina un Bildungsroman, una novela de formación porque su cometido es la evolución espiritual narrada de un adolescente recorriendo los difíciles años de su crecimiento. 

La novela de formación o novela de aprendizaje es un género literario que retrata la transición de la niñez a la vida adulta. El término alemán original, Bildungsroman significa literalmente “novela de formación” o “novela de educación” y fue acuñado por el filólogo Johann Carl Simon Morgenstern en 1819. En la literatura americana se define el género como “coming-of-age”.

 

Filosofía, autoconocimiento y psicoanálisis

La historia de la juventud de Emil Sinclair, es una novela que relata la niñez hasta la madurez de este complicado personaje del escritor alemán Hermann Hesse.

La obra fue publicada por vez primera en 1919. En ella, Emil Sinclair es un niño que ha vivido toda su vida en lo que él llama el Scheinwelt, el mundo del ensueño o mundo de la luz, pero una mentira lo lleva a ampliar su vision del mundo y a conocer a un personaje enigmático de nombre Max Demian que lo llevará por los senderos del auto-razonamiento destruyendo los paradigmas materialistas que antes le rodeaban.

La novela de Hermann Hesse utiliza conceptos del Gnosticismo, particularmente el demiurgo que se refiere a una entidad que, sin ser el “verdadero Dios salvador”, es creador del mundo material e impulsora del universo imprimiéndole movimiento. Está representado en la novela por Abraxas, mostrando la gran influencia del sistema de psicoanálisis de Carl Jung presente en la obra.

Hermann Hesse, junto con Thomas Mann y Stefan Zweig, es uno de los autores de lengua alemana del siglo XX más leído actualmente en el mundo. Sus libros han sido traducidos a más de 60 idiomas y unos 150 millones de ejemplares están esparcidos por todo el planeta .

Puedes encontrar Demian en todas partes hoy en día. Si deseas la versión en papel más reciente, puedes buscarla en Amazon.com .

Si quieres leerlo en digital te recomiendo la versión gratuita de Elejandría.com .

 

Y si eres fan de Hesse te invito a visitar el portal de la Fundación Hermann Hesse, regentada por sus nietos, David, Eva y Silver Hesse. Lo vas a disfrutar muchísimo y seguramente conocerás muchos detalles nuevos de la vida del autor.

 

En la foto Herman Hess con su segundo hijo, Hans Heiner Hesse y su nieto Silver. Desde 1966, Heiner fue el administrador del patrimonio literario de su padre. Heiner Hesse vivió en Arcegno en el lago Maggiore, Suiza, hasta su muerte en el año 2003. Actualmente, su hijo mayor Silver, nieto del autor, es el administrador del patrimonio cultural de su abuelo.

Silver Hesse

Hermann Hesse, un autor imprescindible.


Dean Koontz y el COVID-19

Con la aparición de la pandemia del COVID-19 el nombre de Dean Koontz ha estado de boca en boca. Miles de sus lectores desempolvarón sus copias de The Eyes of Darkness / Los ojos de la oscuridad, publicada originalmente en 1981.  El tema le dio la vuelta al mundo convirtiéndose en un trending topic a raíz de la publicación en las distintas redes sociales de cientos de comentarios sobre la semejanza entre la pandemia que azota el planeta y la obra del novelista americano. Muchos de los comentarios sugerían que el escritor de suspenso, considerado uno de los autores de mayores ventas de este género en Estados Unidos, había hecho una predicción. 

“To understand that,” Dombey said, “you have to go back twenty months. It was around then that a Chinese scientist named Li Chen defected to the United States, carrying a diskette record of China’s most important and dangerous new biological weapon in a decade. They call the stuC ‘Wuhan-400’ because it was developed at their RDNA labs outside the city of Wuhan, and it was the four-hundredth viable strain of man-made microorganisms created at that research center.”

The Eyes of Darkness

Según el FACT CHECK de la Agencia REUTERS, las publicaciones en la red social Twitter, con la portada del libro The Eyes of Darkness / Los ojos de la oscuridad y una foto de la página en la que Koontz supuestamente describe el coronavirus en su novela tuvieron al menos 39,000 acciones y alrededor de 2,000 retweets a la fecha del 27 de febrero de 2020, sin mencionar su difusión por WhatsApp y otras redes sociales. Nick Hinton, @NickHintonn @TheRandonauts, un escritor y experto en desarrollo de marcas radicado en California, que se define a si mismo como un “artista del salto de las dimensiones”, publicó el primer tweet el 16 de febrero. De ahí en adelante, el tema se convirtió en viral. 


En su novela, Koontz describió al “Wuhan-400” como “la arma biológica más importante y peligrosa de China en una década”. También escribió que fue desarrollado por laboratorios fuera de la ciudad de Wuhan y que los hechos estaban sucediendo en el año 2020. 

Reuters también señala en su FACT CHECK  que en la primera edición de The Eyes of Darkness / Los ojos de la oscuridad  publicada en 1981, el virus ficticio no recibió el nombre de la ciudad china, sino de la localidad rusa de Gorki  y fue denominado “Gorki-400”. En la versión original de la novela, el virus se desarrolló en unas instalaciones científicas en las afueras de la ciudad de Gorki y estaba destinado a ser la “nueva arma biológica más importante y peligrosa de la Unión Soviética en la década”. 

Según el South China Morning Post, de Hong Kong, el nombre del virus fue cambiado en el relanzamiento del libro en 1989, hacia el final de la Guerra Fría. En su artículo, el diario asiático incluye fotografías de la edición de 1981 que hace referencia al “Gorki-400”.  El diario también señala que en la edición de 1989, Koontz utilizó su nombre verdadero como autor en lugar de usar su seudónimo, Leigh Nichols, bajo cuya autoría fue publicada la edición de 1981. Sin embargo en el ejemplar del libro que muestra el diario asiático como referencia, ya aparece el nombre real del autor.

Versión de The Eyes of Darkness publicada en 1981.

Albert Wan, librero y dueño de Bleak House Books, una conocida librería de Hong Kong, comentó en una entrevista del South China Morning Post que un escritor tan “astuto e inteligente” como Koontz sabría elegir a Wuhan para un complot de esa naturaleza porque es el hogar de muchas instalaciones de investigaciones científicas y tecnológicas chinas desde antes de 1980. 


¿SOBRE QUÉ TRATA LA HISTORIA? 

Trata sobre una madre recién divorciada, Christina Evans,  que envía a su hijo a un campamento de montaña liderado por un experimentado excursionista que ha conducido ese viaje unas 16 veces sin contratiempos; eso, hasta esa última vez. Misteriosamente, todos los campistas, el veterano líder y el conductor mueren, sin explicación.

A medida que la afligida madre, que es la protagonista de la novela, comienza a aceptar el hecho de que su hijo, Danny, está muerto y decide continuar con su vida, comienza a sufrir un feroz acoso, surgido de la nada, diciendo que su hijo no está muerto. Recibe mensajes escritos en pizarras, palabras en papeles de impresores, múltiples y extrañas señales. Junto con su nuevo compañero, Elliot Stryker, un abogado que solía trabajar para la inteligencia militar, Christina Evans se propone descubrir qué podría haber realmente sucedido el día en que su hijo supuestamente murió.  La obra de género ficción, suspenso y terror está ambientada en la Unión Soviética en el año 2020. (Editorial Berkley Books, 1981). 

https://www.deankoontz.com/book/the-eyes-of-darkness/

¿QUIÉN ES DEAN KOONTZ?

A los veinte años,  cursando su último semestre de la universidad,  Koontz obtuvo el premio a la novela de ficción de The Atlantic Monthly Press, una prestigiosa casa editorial de Boston. Desde entonces ha estado escribiendo sin parar y en 1969 se dedica exclusivamente a la actividad literaria. Sus libros se han publicado en más de 38 idiomas y hasta la fecha se han vendido más de 500 millones de copias.

Catorce de sus novelas han llegado al puesto número uno en la lista de bestsellers de tapa dura del New York Times, lo que convierte a Koontz en uno de los pocos escritores que ha logrado ese hito. Dieciséis de sus libros han ocupado la posición número uno en paperback. Sus libros también han sido los más vendidos en países tan diversos como Japón y Suecia.

Dean Ray Koontz nació en 1945 en Pennsylvania, donde también creció y estudió. Se graduó de Shippensburg State College, ahora Shippensburg University. Tras una infancia difícil, encontró en la literatura su vocación. Al graduarse en 1967 empezó a trabajar como maestro de inglés en el área de Mechanicsburg. Durante la década de 1960, Koontz trabajó en el proyecto Appalachian Poverty, una iniciativa federal de ayuda a los niños de bajos recursos donde impartía tutorías educativas de forma individual.

Koontz estaba más motivado que nunca para construir una carrera como escritor. Escribía en las noches y los fines de semana, lo que continuó haciendo después de abandonar el proyecto Appalachian Poverty  para trabajar como profesor de inglés en un distrito escolar suburbano a las afueras de Harrisburg. Después de un año y medio en ese puesto, su esposa, Gerda, le hizo una oferta que no pudo rechazar: “Te apoyaré durante cinco años”, le dijo, “y si no puedes lograr lo que quieres como escritor en ese tiempo, nunca lo lograrás”. Al final de esos cinco años, Gerda había renunciado a su trabajo para dirigir el negocio generado por la carrera de escritor bestseller de su esposo.

Dean Koontz es uno de los escritores más prolíficos en el género de thrillers de los años 80 y 90. También ha trabajado para la industria de la televisión y el cine como guionista y productor ejecutivo ocasional. Vive en el sur de California con su esposa, Gerda, y sus golden retrievers.

Puedes visitar su página https://www.deankoontz.com


Desde “Wuhan-400”, el virus mortal inventado por Dean Koontz en 1981, hasta la peste desatada en Oryx y Crake de Margaret Atwood, los novelistas siempre han estado fascinados por las pandemias.  Si te gusta el tema te va a encantar este artículo de The Guardian: https://www.theguardian.com/books/2020/mar/05/theres-something-out-there-spread-of-disease


Y si quieres conocer el FACT CHECK completo de la Agencia REUTERS, aquí puedes encontrar el documento.  https://www.reuters.com/article/uk-factcheck-coronavirus-ko…k-predicted-the-coronavirus-2019-outbreak-idUSKCN20M19I