Por amor al café

El idilio entre el café y la literatura ha existido desde que se cruzaron en la historia. A veces ha sido la musa, otras el combustible para las ideas, y en ocasiones ha creado el espacio ideal para famosas tertulias y encuentros. 

Sin duda, a los escritores les gusta el café… ¡les gusta mucho!  Las estadísticas relacionadas con los bebedores de café y ciertos profesionales dejan claro que los escritores y en general los artistas, son de sus principales consumidores. 

La historia esta llena testimonios de destacados literatos que llevaron su pasión por el café al extremo: Voltaire, uno de los adictos al café más famoso tomaba unas sesenta tazas al día y sus tertulias en el Café Procope fueron tan famosas que llevaron al pintor Henri Gervex a representarlas en su obra Escena de café de 1877.

Entre los escritores apasionados del café, Honoré de Balzac fue el más extremista. No sólo tomaba una inmensa cantidad de café al día a lo largo de sus maratónicas jornadas de trabajo de más de 15 horas, sino que también masticaba granos enteros de café, crudos y en ayuno. Además, era un sibarita, al punto que creo su propia mezcla. El 20 de mayo de 1839, celebrando sus 40 años y la publicación de su obra Tratado de excitantes modernos, Balzac estrenó su propia mezcla de café, que bautizó  Honoré de Balzac, Paris 1839, la histórica mezcla que él consumía en ese momento.

De Marcel Proust se dice que “escribía y vivía de café y croissants”. Escribía exclusivamente de noche, tomando café en grandes cantidades y casi sin comer, cuenta Céleste Albaret, su fiel ama de llaves durante esos años. 

Hoy vamos a penetrar en el universo de David Lynch. Como Honoré de Balzac, él ha creado su propia mezcla de café que ha devenido en su Signature Cup Coffee.

El universo de David Lynch

Creador total, renacentista de vanguardia, autor inquieto, iconoclasta y polifacético son sólo algunas de las características que se le suelen atribuir a una personalidad tan arrolladora y particular como David Lynch, el chico de Montana, que es considerado como uno de los autores audiovisuales más importantes e influyentes de finales del siglo XX y comienzos de XXI.

El icónico David Lynch es un autor de culto, un personaje transgresor que sólo puede calificarse como un creador, porque además de escritor ha sido director de cine, guionista y productor de música electrónica. Su actividad se extiende al terreno de la pintura, la publicidad, la fotografía y el diseño de mobiliario.

¿Quién es David Lynch?

David Keith Lynch nació en Missoula, Montana, Estados Unidos el  20 de enero de 1946. Vivió una infancia que el mismo describe como “idílica cuyo único aspecto problemático fue una forzada vida nómada” debido a que su padre era un científico adscrito al Ministerio de Agricultura de los Estados Unidos y el cambio de residencia fue un aspecto permanente de su vida familiar. 

Desde muy joven tuvo un gran impulso artístico y se inscribió en el Corcoran School of Art en Washington, D.C. mientras terminaba sus estudios secundarios en Alexandria, Virginia. Después cursó un año en el School of the Museum of Fine Arts de Boston antes de partir rumbo a Europa en compañía de su amigo y colega artístico Jack Fisk. 

En 1966, Lynch se instala en la ciudad Filadelfia, Pensilvania, y asiste al Pennsylvania Academy of Fine Arts (PAFA). Allí se dedicó a la confección de complejos mosaicos a base de figuras geométricas, a los que él llamó Industrial Symphonies

A los veinte años tuvo sus primeros devaneos cinematográficos. Su primer corto recibió el título de Six Men Getting Sick / Seis hombres enfermos realizada en 1966. Él lo describió como “57 segundos de desarrollo y pasión, y tres segundos de vómito”. Con esta pieza ganó el certamen anual de la academia donde estudiaba. Este primer éxito le permitió abordar su segundo cortometraje: The Alphabet / El alfabeto. 

A partir de 1970, David Lynch se dedicó exclusivamente al arte cinematográfico. Obtiene un premio de 5 mil dólares del American Film Institute por The Grandmother / La abuela.  

En 1971, se trasladó a Los Ángeles para asistir a las clases del American Film Institute Conservatory. Fue allí donde empezó a trabajar en su primer largometraje, Eraserhead, aprovechando una ayuda de 10 mil dólares concedida por dicha institución.  Debido a sus extravagantes contenidos, inicialmente se pensó que Eraserhead no podría ser exhibida comercialmente. Sin embargo, gracias al esfuerzo del distribuidor Ben Barenholtz, se pronto se convirtió en un clásico, típico en salas especializadas en proyecciones de medianoche, fuera de las grandes audiencias y su autor se consagró como un ícono del cine surrealista y underground

Los premios de David Lynch

Con una carrera artística muy prolifera ha recibido varias nominaciones a los Globos de Oro y ha ganado dos premios en el Festival Internacional de Cine de Cannes como mejor director en el 2001 por Mulholland Drive y la Palma de Oro por Corazon Salvaje en 1990. 

Lynch ha ganado dos veces el Premio César francés a la mejor película extranjera, por El hombre elefante y Mulholland Drive. En 2002 fue presidente del jurado del Festival de Cannes. Ese mismo año fue galardonado por el gobierno francés con la Legión de Honor. El 6 de septiembre de 2006 recibió el León de Oro en el Festival de Venecia por sus contribuciones al Séptimo Arte. En este mismo festival presentó su último film, Inland Empire

David Lynch ha sido nominado tres veces a los Premios Oscar y en el año 2019 recibió el Oscar Honorífico por su contribución a la industria cinematográfica. Según la crítica, Lynch ha logrado destacarse como uno de los pocos directores actuales con un estilo auténticamente personal y un referente ineludible en el cine contemporáneo


David Lynch Signature Cup Coffee

Lynch ha creado su propia marca de café, con un blend seleccionado por él personalmente y se ha convertido en un maestro en el arte filosófico de tomar y disfrutar el café. 

Para mi, es el sabor. No debería de ser amargo, sino mas bien suave y con mucho cuerpo.  Me gusta tomar cafés con leche o capuchinos. 

En cualquier caso, el café debe tener una capa de espuma dorada. Puede ser algo tan bonito

Lynch cuenta, en una entrevista que dio a la periodista Helen Hollyman para el VICE MEDIA GROUP, que la idea de crear su propia marca de café en verdad no fue suya.

Relata que un día un amigo fue a su casa y le dijo: “David bebes tanto café que deberías tener tu propia marca”, y una cosa llevó a la otra.

Hice muchísimas catas a ciegas. Otro amigo me dijo, “conozco a unos tipos de Long Beach que tienen el mejor café”, pero lo probé y era horrible. Así que continué probando diferentes cafés y mezclas y terminé escogiendo la misma casi todas las veces en las catas a ciegas.

Así nació el David Lynch Signature Cup Coffee.

Aquí les dejamos la entrevista completa publicada por el VICE MEDIA GROUP. 
Ilustración de Domitille Collardey


La vanguardia del género será la protagonista del Sitges-Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya en una edición especial, en formato híbrido entre presencial y online que, según la organización, confirma el buen momento que vive el cine fantástico.

Las últimas novedades se combinarán con la recuperación de clásicos y el reconocimiento a “una personalidad inimitable en la historia del cine”: David Lynch.

La obra de David Lynch, subraya la organización, se expresa por sí misma y es ampliamente conocida por cualquier cinéfilo. Desde Eraserhead (1977) hasta Twin Peaks: The Return (2017), pasando por Dune (1984), “sus trabajos invitan a un viaje por los sueños, el surrealismo, los miedos y las obsesiones humanas”.

Precisamente, El hombre elefante (1980) clausurará el Sitges 2020 celebrando el 40º aniversario de su estreno con su remasterización en 4K.

Tanto en las salas de cine del certamen como a través de la pantalla, gracias a la plataforma de contenidos online Shift72, se podrá disfrutar de una programación “atrevida de alto nivel”.

No se lo pierdan, del 8 al 18 de octubre de 2020.

Aquí les dejamos el link.

No dejes de visitar el portal de David Lynch donde puedes ver algunos de sus proyectos cinematográficos y de animación que sólo son accesibles a través de UNIVERSO DAVID LYNCH.

www.davidlynch.es



Si sientes tanta pasión por la literatura como por el café, disfrutarás muchos estos posts.

Te invitamos a  leerlos.


El Líbano de Kahlil Gibrán, hoy.

El Líbano es el país natal de Kahlil Gibrán.

Nació en 1883.


En el Líbano conviven más de 15 comunidades religiosas.

El 40% de la población libanesa es cristiana; es el porcentaje más alto en el mundo árabe.

En Líbano se hablan 3 idiomas: Árabe, Francés e Inglés.

Circulan aproximadamente 53 periódicos y existen 12 portales de noticias locales.

Hay más de 68 bancos diferentes.

Sólo en Beirut hay más de 350 centros nocturnos.

En el Líbano el nivel de alfabetización es del 95%.

Tiene 42 universidades.

El 40% de los estudiantes asisten a escuelas privadas.

El primer alfabeto fue creado en Byblos. Está escrito en la tumba de Ahiram, rey fenicio de Byblos (~1000 AC). Se encuentra en el Museo Nacional de Beirut. Fue descubierta en 1923 por el arqueólogo francés Pierre Montet.

La primera facultad de leyes conocida en la historia fue creada en el centro de Beirut, fundada por Ulpiano, el jurista romano de origen fenicio.

La ciudad de Beirut ha sido destruida y reconstruida 7 veces, por eso la comparan con el Ave Phoenix.

A lo largo de su historia la nación ha sido ocupado por: Egipcios – Hititas – Asirios – Babilonios – Persas – el ejército de Alejandro Magno – el Imperio Romano – el Imperio Bizantino – la Península Arábiga – los Cruzados – el Imperio Otomano – Francia – Israel – Siria.

Hay 6.5 millones de libaneses en el Líbano.

Hay más libaneses fuera del Líbano, aproximadamente 14 millones, que dentro del propio territorio. La mayor diáspora se encuentra en Brazil. El número de descendientes de libaneses expatriados en el mundo es incalculable.

El nombre de Líbano ha existido por 4 mil años sin cambiar; es el país con el nombre más antiguo en el mundo que aún exista como nación.

Byblos, (~5000 AC) en el Líbano, es considerado el asentamiento urbano aún permanente más antiguo del que se tenga registro. Las primeras excavaciones realizadas en sus alrededores, a principios del siglo XX, revelan que data del Neolítico.

La cultura fenicia tuvo sus orígenes y desarrollo en la ciudad de Byblos. Los fenicios en el Líbano fueron los primeros en construir un barco y los primeros en la historia en navegar .

También los fenicios llegaron a América mucho antes que Colón. Arqueólogos encontraron un barco fenicio en Brasil.

El Líbano no tiene desiertos.

Su superficie es de apenás 10,400 kilometros cuadrados. Tiene más de 17 ríos y todos provienen de sus propias montañas.

Sus monumentos arqueológicos están entre los más valorados del mundo.

El único templo dedicado a Júpiter, el más importante Dios romano, se encuentra en Balbeck al norte del Líbano.

Jesucristo realizó su primer milagro en el Líbano, en la ciudad de Qana, cuando convirtió el agua en vino en las Bodas de Caná.

La palabra ” biblia” proviene de la ciudad de Byblos.

En el Líbano se han escrito la mayor cantidad de libros relacionados con la Biblia.

El nombre de Líbano aparece 75 veces en el antiguo testamento.

EL nombre del árbol de Cedro también aparece 75 veces en el antiguo testamento.

Se dice que los árboles de Cedros del Líbano fueron plantados por las manos de Dios. Es por eso que se les llaman los Cedros de Dios y al Líbano la ciudad de Dios en la tierra.

Kahlil Gibrán

Gibrán Jalil Gibrán fue un hombre universal.

Nació en la pequeña aldea de Becharre, en el Líbano, el 6 de enero de 1883.  El segundo de cuatro hijos de una modesta familia cristiana maronita. Su padre Kahlil Gibrán era un boticario que trabajaba en el expendio de medicamentos de su cuñado; su madre Kamila Rahme, era hija de un sacerdote maronita que predicaba en Brasil.  El pequeño Kahlil tenía una forma de ser solitaria. Le encantaba salir a dar largos paseos en los que podía permanecer horas contemplando la naturaleza y el paisaje.  Sus primeras enseñanzas las recibió en la escuela elemental de su pueblo natal y de su abuelo materno, a quien era muy allegado y que lo introduce al conocimiento del arte y del saber universal, que fueron su base para la literatura y la pintura. Desde pequeño se revela como artista, tanto en el plano literario como en el pictórico.

En 1894, a los once años, emigra con su madre Kamila Rahme a Estados Unidos y se establecen en Boston, Massachusetts. El padre permanece en el Líbano. La familia reside en un barrio muy pobre y Kahlil estudia en la escuela pública donde, con gran esfuerzo, aprende con esmero el inglés como segundo idioma. 

A los quince años, en 1898, regresa al Libano y se instala en Beirut. Estudia durante tres años en Dar al-Hikma o “Escuela de la Sabiduría,” aprendiendo árabe y francés. Comienza a forjarse un estilo literario sutil, elegante y fino. En esa época comienza a escribir El profeta, que con el tiempo se convertiría en su obra cumbre.

En el año 1901 regresa a Estados Unidos pasando por París. Tenía 18 años. Al año siguiente viaja de nuevo a su país natal, esta vez acompañando a una familia americana como guía. Pero su familia comenzó a sufrir de tuberculosis, situación que lo obliga a regresar a Boston. A causa de esta enfermedad fallecieron su madre, su hermana Sultana y su hermanastro Butros. Solamente sobrevive su hermana Marianna.

Trabaja entonces maqueteando portadas de libros y comienza a vender sus dibujos y a llamar la atención como artista. Colabora como corresponsal con el periódico Al-Muhayir, establecido en Nueva York. Comenzó a publicar algunos obras en árabe que ponen de manifiesto su peculiar estilo.

Fue en esa época que conoció a Mary Haskell en el estudio de un amigo. El tenía veintiún años y ella treinta. Filántropa, ya plena, acaudalada propietaria de un reconocido colegio para señoritas de Boston, y con una dimensión intelectual vasta, conoce a Gibrán durante la inauguración de su primera muestra de dibujos al carbón. Se inicia la relación intelectual más trascendente de la vida de Gibrán. Sin el mecenazgo de Mary Haskell posiblemente no hubiese existido el Kahlil Gibrán que todos amamos hoy.

Como su mecenas, Mary Haskell insiste en que el poeta libanés escriba en inglés, ya que considera que será el idioma que le dará fama mundial. A los veinticinco años, le ofrece enviarlo a París a completar sus estudios con un estipendio de $75 mensuales, equivalentes a unos $2000 en la actualidad.

Kahlil marcha a París en 1908, y se instala en Vaugirard inmerso en el ambiente cultural y artístico parisino de la época. En 1910 regresa a Boston y luego se radica en Nueva York con una prolifera actividad literaria. A partir de 1912 se dedica a viajar por distintos países de Europa que enriquecen su bagaje cultural.

Con el tiempo la relación entre Mary Haskell y Kahlil Gibrán se va transformando con perdurabilidad y trascendencia, una unión sin papeles de por medio, pero con una vasta producción de cartas plenas de intensidad y amor. El amor que compartían se revela en la obra “Beloved Prophet: The Love Letters of Kahlil Gibran and Mary Haskell, and Her Private Journal publicado en 1988. Es ella, quien después de la muerte de Gibrán, junto con Marianna, su hermana y Barbara Young, conserva y difunde el patrimonio literario del autor.

En 1920 Gibrán funda, bajo su presidencia, la sociedad literaria Al-Rabitah al-Qalamiyah / La Liga Literaria, cuya influencia en la literatura árabe fue decisiva.

Kahlil Gibrán murió en Nueva York el 10 de abril de 1931, a la edad de 48 años. Su cuerpo fue embalsamado y sepultado en el cementerio de Mount Benedict de Nuestra Señora de los Cedros, la primera iglesia maronita de Boston, Estados Unidos. Ahí también reposan los demás miembros de su familia. Él había pedido ser sepultado en el Líbano.

Un cortejo acompañó a Marianna Gibrán al Puerto de Providence, en Rhode Island, la mañana del 23 de julio de 1931 y Gibrán Jalil Gibrán hace una nueva travesía rumbo al Líbano, su tierra natal. El 21 de agosto de aquel año su féretro era recibido por sus compatriotas en Beirut quienes lo llevarían a pie hasta el sitio elegido para su descanso final: el antiguo monasterio carmelita de Mar Sarkis en su natal Becharre.


¿Qué es el morir, sino entregarse desnudo al viento y fundirse con el sol?

Kahlil Gibrán – El Profeta

Si admiras a Gibrán Kahlil Gibrán como una de las voces sobre la trascendencia del ser humano más queridas universalmente y deseas saber más sobre él, te recomiendo el libro de Bárbara Young  This Man from Lebanon, un ensayo sobre la vida y obra del autor.


…una poesía

Toma tu tiempo para vivir

es el secreto del éxito.

Toma tu tiempo para pensar

es la fuente del poder.

Toma tiempo para divertirte

es el secreto de la juventud.

Toma tiempo para leer

es la fuente de la sabiduría.

Toma tiempo para tus amistades

es la fuente de la felicidad.

Toma tiempo para reír

ayuda a aliviar las pesadas cargas de la vida.

Toma tiempo para soñar

ata el alma a las estrellas.

Toma tiempo para Dios, es

la única inversión duradera 

de esta vida.


El Profeta de Salma Hayek

Si quieres ver algo bonito busca la adaptación animada de El profeta bajo la producción de Salma Hayek. Es probablemente una de las mejores adaptaciones animadas que se podrían realizar de algún libro. En la  propuesta cinematográfica participan varios directores bajo la producción de Salma Hayek. Este largometraje animado deja un buen sabor por el compromiso y cariño con que fue realizado; podemos mencionar que Liam Neeson entre otros involucrados no recibieron ningún pago más que la satisfacción de embarcarse en el proceso. 

Visitas recomendadas:

http://gibrankgibran.org/esp/

https://www.brainpickings.org/?s=MAR+HASKELL

DE BUDDHA

BUDDHA


En lo que piensas, te conviertes.

Lo que sientes, lo atraes.

Lo que te imaginas, lo creas.


DE CARL JUNG

Un cuento

—Capitán, el chico está preocupado y muy agitado debido a la cuarentena que nos han impuesto en el puerto.

—¿Qué te inquieta chico? ¿No tienes bastante comida? ¿No duermes bastante?

–No es eso, Capitán, no soporto no poder bajar a tierra y no poder abrazar a mi familia.

—¿Si te dejaran bajar y estuvieras contagioso, soportarías la culpa de infectar a alguien que no puede aguantar la enfermedad?

—No me lo perdonaría nunca, aún si para mí la han inventado esta peste.

—Puede ser. ¿Pero si no fuese así?

—Entiendo lo que quiere decir, pero me siento privado de la libertad Capitán, me han privado de algo.

—Y tú prívate aún más de algo.

—¿Me está tomando el pelo?

—En absoluto. Si te privas de algo sin responder de manera adecuada, has perdido.

—Entonces, según usted si me quitan algo, ¿para vencer debo quitarme alguna cosa más por mí mismo?

—Así es. Lo hice en la cuarentena hace 7 años.

—¿Y qué es lo que se quitó?

—Tenía que esperar más de 20 días sobre el barco. Eran meses que esperaba de llegar al puerto y gozar de la primavera en tierra. Hubo una epidemia. A Port April nos vetaron de bajar. Los primeros días fueron duros.  Me sentía mal, como ustedes. Luego empecé a contestar a aquellas imposiciones no utilizando la lógica. Sabía que tras 21 días de este comportamiento se crea una costumbre, y en vez de lamentarme y crear costumbres desastrosas, empecé a portarme de manera diferente a todos los demás. Antes empecé a reflexionar sobre aquellos que privaciones tienen muchas y cada día de su miserable vida y luego, por entrar en la óptica justa, decidí vencer. Empecé con el alimento. Me impuse de comer la mitad de cuanto comía habitualmente, luego empecé a seleccionar los alimentos más digeribles, para que no se sobrecargase mi cuerpo. Pasé a nutrirme de alimentos que, por tradición, habían mantenido el hombre en salud. El paso siguiente fue unir a esto una depuración de pensamientos malsanos y tener cada vez más pensamientos elevados y nobles. Me impuse de leer al menos una página cada día de un argumento que no conocía. Me impuse hacer ejercicios sobre el puente del barco. Un viejo hindú me había dicho años antes, que el cuerpo se potenciaba reteniendo el aliento. Me impuse hacer profundas respiraciones completas cada mañana. Creo que mis pulmones nunca habían llegado a tal capacidad y fuerza. La tarde era la hora de las oraciones, la hora de dar las gracias a una cualquiera entidad por no haberme dado, el destino, privaciones serias durante toda mi vida. El hindú me había aconsejado también de tomar la costumbre de imaginar la luz entrar en mí y hacerme más fuerte. Podía funcionar también para la gente querida que estaba lejos y así esta práctica también la integré en mi rutina diaria sobre el barco. En vez de pensar en todo lo que no podía hacer, pensaba en lo que habría hecho una vez bajado a tierra. Visualizaba las escenas cada día, las vivía intensamente y gozaba de la espera. Todo lo que podemos obtener en seguida, nunca es interesante. La espera sirve para sublimar el deseo y hacerlo más poderoso. Me había privado de alimentos suculentos, de botellas de ron, de imprecaciones y tacos. Me había privado de jugar a las cartas, de dormir mucho, de ociar, de pensar solo en lo que me habían quitado.

—¿Y cómo acabó, Capitán?

—Adquirí todas aquellas costumbres nuevas. Me dejaron bajar después de mucho más tiempo del previsto.

—¿Lo privaron de la primavera entonces?

—Sí,  aquel año me privaron de la primavera, y de muchas cosas más, pero yo había florecido igualmente, me había llevado la primavera dentro… y nadie nunca más pudo quitármela.

DEL LIBRO ROJO DE CARL JUNG

Libros del siglo XX para volver a leer.

Hay algunos libros escritos en el siglo XX que hay que volver a leer en el siglo XXI. Son libros que han marcado un hito en la historia de la literatura. Seguramente, muchos de nosotros los hemos leído siendo estudiantes o universitarios; pero como la buena literatura es eterna cuando trata los problemas universales del ser humano, y los ciclos de la humanidad se repiten, a veces es conveniente volverlos a leer. Probablemente nuestra interpretación de la obra, la forma como la entendemos y el mensajes que nos deja cambiarán, porque ya nosotros tampoco somos los mismos.

Mi lista de estos libros comienza con algunos de los de Hermann Hesse. Yo los leí estudiando la secundaria, luego durante mi carrera universitaria y en mi vida adulta, siempre regreso a ellos en algún momento.

Hermann Hesse necesita poca presentación.

Nació el 2 de julio de 1877  en Calw, Reino de Wurtemberg, Imperio alemán y murió a los 85 años, el 9 de agosto de 1962 en Montagnola, Tesino, Suiza, cuya nacionalidad acogió por considerarlo un país neutral y pacifista.  

En 1912 abandonó la Alemania militarista del emperador Guillermo II y desde Berna siguió de cerca y combatió la política alemana con críticas crecientes. Su condena a la participación de Alemania en la I Guerra Mundial lo llevó al ostracismo al que fue sometido por todo su entorno.

Este Premio Nobel de Literatura de 1946 es uno de los autores más leídos del mundo gracias a obras como El lobo estepario, Siddartha y Demian, donde concentra gran parte de su identificación con las teorías de Carl Jung y el gnosticismo místico. Hesse logró con Demian una de sus obras más universales.

En 1916, en plena Primera Guerra Mundial, hubo acontecimientos  en la vida de Hesse que lo llevaron a una gran crisis existencial: la muerte de su padre, la grave enfermedad de su hijo Martin y la crisis esquizofrénica de su esposa. Fue tratado durante 1916 y 1917 por el Dr. Joseph Bernhard Lang, un discípulo de Carl Gustav Jung. Esto iniciaría en Hesse un gran interés por el psicoanálisis, a través del cual llegaría a conocer personalmente a Jung, quien lo familiarizó con el mundo de los símbolos, un tema latente en Hesse desde los años de su infancia. Entre septiembre y octubre de 1917, Hesse escribió la novela Demian, que publicó en 1919 con el seudónimo de Emil Sinclair. Tenía cuarenta años. 

Demian es lo que en la historia de la literatura se denomina un Bildungsroman, una novela de formación porque su cometido es la evolución espiritual narrada de un adolescente recorriendo los difíciles años de su crecimiento. 

La novela de formación o novela de aprendizaje es un género literario que retrata la transición de la niñez a la vida adulta. El término alemán original, Bildungsroman significa literalmente “novela de formación” o “novela de educación” y fue acuñado por el filólogo Johann Carl Simon Morgenstern en 1819. En la literatura americana se define el género como “coming-of-age”.

 

Filosofía, autoconocimiento y psicoanálisis

La historia de la juventud de Emil Sinclair, es una novela que relata la niñez hasta la madurez de este complicado personaje del escritor alemán Hermann Hesse.

La obra fue publicada por vez primera en 1919. En ella, Emil Sinclair es un niño que ha vivido toda su vida en lo que él llama el Scheinwelt, el mundo del ensueño o mundo de la luz, pero una mentira lo lleva a ampliar su vision del mundo y a conocer a un personaje enigmático de nombre Max Demian que lo llevará por los senderos del auto-razonamiento destruyendo los paradigmas materialistas que antes le rodeaban.

La novela de Hermann Hesse utiliza conceptos del Gnosticismo, particularmente el demiurgo que se refiere a una entidad que, sin ser el “verdadero Dios salvador”, es creador del mundo material e impulsora del universo imprimiéndole movimiento. Está representado en la novela por Abraxas, mostrando la gran influencia del sistema de psicoanálisis de Carl Jung presente en la obra.

Hermann Hesse, junto con Thomas Mann y Stefan Zweig, es uno de los autores de lengua alemana del siglo XX más leído actualmente en el mundo. Sus libros han sido traducidos a más de 60 idiomas y unos 150 millones de ejemplares están esparcidos por todo el planeta .

Puedes encontrar Demian en todas partes hoy en día. Si deseas la versión en papel más reciente, puedes buscarla en Amazon.com .

Si quieres leerlo en digital te recomiendo la versión gratuita de Elejandría.com .

 

Y si eres fan de Hesse te invito a visitar el portal de la Fundación Hermann Hesse, regentada por sus nietos, David, Eva y Silver Hesse. Lo vas a disfrutar muchísimo y seguramente conocerás muchos detalles nuevos de la vida del autor.

 

En la foto Herman Hess con su segundo hijo, Hans Heiner Hesse y su nieto Silver. Desde 1966, Heiner fue el administrador del patrimonio literario de su padre. Heiner Hesse vivió en Arcegno en el lago Maggiore, Suiza, hasta su muerte en el año 2003. Actualmente, su hijo mayor Silver, nieto del autor, es el administrador del patrimonio cultural de su abuelo.

Silver Hesse

Hermann Hesse, un autor imprescindible.