DE HERMANN HESSE

El pájaro rompe el cascarón. El cascarón es el mundo. Quien quiera nacer, tiene que destruir un mundo. El pájaro vuela hacia Dios. El dios se llama Abraxas.

Demian, 1919


Hermann Karl Hesse nació en Alemania y murió en Suiza, nación que adoptó porque la consideraba un país neutral. Su obra incluye novelas, relatos, poemarios y meditaciones. Indagó en temas como la búsqueda de la autorealización y la espiritualidad.  Es el autor de Demian (1919) Siddharta (1922) y El lobo estepario (1927).  Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1946.

Sus novelas convirtieron a Hermann Hesse en una figura de culto en el mundo occidental por su celebración del misticismo oriental y la búsqueda del propio yo;  para muchos es un referente literario y moral del siglo XX. 

¿Dónde escribes?

¿Sabes que el espacio que utilizas para escribir tiene un impacto importante en qué tan bien y con qué frecuencia escribes?

El espacio de trabajo de un escritor, o su “cuarto de escritura” siempre ha sido un tema fascinante y ha alimentado a través de los siglos las páginas de libros, periódicos, revistas y en nuestros días: blogs, películas y series de televisión. Es realmente un tema. Yo llamo ese espacio la “cueva creativa”.

Enfrentamos una enorme crisis como comunidad global. Probablemente la más grande que haya vivido nuestra generación.  La pandemia generada por el COVID-19 ha motivado un cierre obligatorio de todas aquellas actividades en el planeta que congreguen a personas y que no sean estrictamente necesarias.  El mundo está en “pausa” y la recomendación de aislamiento social para evitar el contagio y la propagación del virus, pronto se convertirá en un hecho obligatorio. Así, muchos de nosotros, en diferentes partes del mundo, ya nos encontramos encerrados en nuestras casas. 

Esta situación de confinamiento probablemente no le crea un mayor problema a los escritores y a muchos creativos independientes, que en su mayoría se imponen un encierro voluntario y solitario para ejercer su oficio; claro, aparte de la angustia natural que crea el saber que es una situación impuesta por una pandemia mundial a semejanza de las que hemos leído en libros de ciencia ficción o visto en producciones cinematográficas… sólo que es en la vida real.      

Así, que visto que estaremos guardados un buen tiempo, es el momento perfecto para preguntarnos si el espacio donde escribimos tiene las características idóneas para que nuestro trabajo sea lo más fluido y creativo posible y poner manos a la obra para convertir nuestra “cueva creativa” en un espacio realmente inspirador donde la musa llegue con facilidad y seas super productivo…¡aún en tiempos de pandemia! 

Y aunque cada escritor tiene sus peculiaridades y extravagancias sobre su “espacio para la escritura”, en un artículo para el portal especializado “Writer’s & Artists” el escritor y dramaturgo Rib Davis afirma que hay ciertas condiciones que son propicias para la productividad literaria.  

Aquí compartimos algunas sugerencias, en las cuales concuerdan muchos expertos,  para que hagas los ajustes necesarios a tu espacio para escribir. 


1 Despeja tu espacio de trabajo.

El orden es probablemente lo más importante que puedes hacer para crear un espacio de trabajo más inspirador y aumentar tu productividad. El desorden pesa en nuestras mentes, ocupa espacio, disminuye nuestra motivación y bloquea la entrada de nuevas ideas y oportunidades en nuestras vidas. Si el pensamiento de poner orden es abrumador, comienza poco poco. Concéntrate en ordenar sólo una gaveta o una sección de tu escritorio, una parte de tu biblioteca, o tus archivos durante una hora diaria. Una vez logrado ese objetivo, continúa a las siguientes tareas.


2 Elimina o arregla todo lo que esté roto.

Las cosas que están rotas pueden frustrarnos, interponerse en nuestro camino y hacernos sentir mal. Afean el espacio y eso limita la creatividad. Si algo en tu oficina está roto, pregúntate si estas dispuesto a arreglarlo de inmediato. Si no, probablemente no sea muy importante o útil, por lo que es desorden.


3 Cambia los hábitos que crean desorden.


Hay que detener el desorden en su origen. Cuando lleves algo a tu espacio de trabajo, decide de inmediato qué vas a hacer con él. ¡No lo apiles en tu escritorio y pospongas la decisión para más tarde! Al decidir qué es el desorden y qué no, hazte tres preguntas: ¿Esto es útil? ¿Es esto hermoso e inspirador? ¿Esto es amado? Si la respuesta a las tres preguntas es “no”, es desorden. Si tu respuesta a alguna de las preguntas es “sí”, busca un espacio apropiado para guardar el artículo. La clave está en tomar una decisión y luego botarlo, o encontrar un lugar para ello. Además, es conveniente programar un mantenimiento del orden rutinario. Una vez que se convierta en parte de tu vida, será menos desalentadora.

4 Ancla tu propósito en tu espacio de trabajo.

Te sentirás más motivado y tendrás una perspectiva más positiva si tu propósito de escribir se refleja en tu entorno. Crea una declaración de misión o ten objetos, citas y elementos visuales que te recuerden por qué elegiste escribir.


5 Coloca los muebles en la posición de comando.

En el Feng Shui, antiguo arte chino de la colocación, la posición de comando, también conocida como la posición de poder, describe el lugar en una habitación donde una persona se siente más protegida y empoderada. El lugar más recomendable es aquel donde tengas una vista de la puerta, sin mirarla directamente, e idealmente, una pared sólida detrás de la espalda. Es natural sentirse más cómodo cuando podemos ver quién o qué se nos acerca. Colocar la silla en la posición de comando te permite concentrarte mejor, sin distraerte con lo que sucede detrás de ti. En el Feng Shui, esta posición también simboliza estar abierto a las nuevas oportunidades.


6 Elije muebles ergonómicos.

Opta por una silla de oficina que apoye tu espalda y fomente una buena postura. También asegúrate de que tu escritorio y teclado estén a una altura cómoda, reduciendo así el estrés físico y la tensión del trabajo durante largas horas.


7 Usa la iluminación adecuada

Reemplaza los bomillos fluorescentes por los de espectro completo. Los bombillos de espectro completo emulan la luz solar natural y crean una atmósfera más relajante que otros tipos de iluminación. Si no puedes cambiar los bombillos fluorescentes del techo de tu espacio de trabajo, considera apagarlas y, en su lugar, usa lámparas y luces de trabajo. La iluminación adecuada reduce la fatiga visual.


8 Abre las ventanas.

Dejar entrar la luz solar y el aire fresco eleva tu espíritu y da un impulso a tu energía. Un estudio realizado por la Agencia de Protección Ambiental encontró que la contaminación dentro de una casa podría ser de dos a cinco veces mayor que fuera de ella, incluso en grandes ciudades industrializadas. Abrir las ventanas permite la eliminación de los elementos tóxicos liberados por los equipos de oficina, productos de limpieza, alfombras,  y que entre aire fresco.


9 Reduce las distracciones.

A menudo, nuestros espacios de trabajo, especialmente si trabajamos desde casa, no son oficinas creadas especialmente para el oficio. Muchos escritores trabajan en su cocina, sala de estar, dormitorio, una habitación compartida con equipos de ejercicio, etc. No es de extrañar que tengamos dificultades para concentrarnos cuando estamos rodeados de tantas distracciones como la televisión, el equipo del gimnasio, un fregadero lleno de platos sucios o una cama vacía que nos invita a una siesta.  Si no puedes crear un espacio dedicado especialmente para escribir, ubica tu silla en una posición tal que evite cualquier distracción que desvíe la atención. 


Joseph Campbell

Debes tener una habitación y una hora más o menos al día, en la que no sepas lo que hay en los periódicos esa mañana, ni quiénes son tus amigos, las deudas que tienes, lo que alguien te debe. Este es un lugar donde simplemente puedes experimentar y sacar lo que eres y lo que podrías ser. Este es el lugar de la incubación creativa. Al principio, es posible que no ocurra nada allí. Pero si tienes un lugar sagrado y lo usas, eventualmente sucederá algo.

Aprovecha el encierro y crea el ambiente ideal para que tus ideas fluyan. Después de todo, como escritor, probablemente pases mucho tiempo en tu escritorio, ¿por qué no crear un espacio donde disfrutes al máximo pasar el tiempo?

El ambiente apropiado es esencial para el desarrollo de cualquier actividad creativa, especialmente para la escritura. La música adecuada propicia el ánimo, los olores placenteros de potpourri, aceites esenciales o velas aromatizadas contribuyen a evitar el bloqueo y estimulan la productividad, como por ejemplo: el aroma a limón favorece la concentración y el estado de sosiego. Otros aromas que inspiran la creatividad incluyen la lavanda, la canela y el romero.  Y sí, también comerse un buen chocolate. 

¡Feliz encierro y mucha productividad!

Es el momento de crear tu “cueva creativa” ideal.

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DE JORGE LUIS BORGES

 
 

Uno llega a ser grande no por lo que escribe,

sino por lo que lee.

Jorge Luis Borges


El hombre que inventó la Navidad

Para cerrar esta serie dedicada a la Navidad y a su cuento mas querido de todos los tiempos,  Canción de Navidad de Charles Dickens, te recomendamos el libro de Les Standiford “The Man Who Invented Christmas” / El hombre que inventó la Navidad, una oda al libro de Dickens, al poder de las historias y a la destreza del escritor.

En él retrocedemos en el tiempo hasta la Inglaterra de Charles Dickens de 1843 y nos adentramos en la vida y la mente del joven escritor mientras corteja, forcejea y finalmente obliga a sus personajes a vivir en las páginas de lo que ahora es un clásico atemporal.

En “The Man Who Invented Christmas” / El hombre que inventó la navidad, Standiford relata cómo tres libros fallidos dejaron al joven Dickens, de 30 años, en bancarrota, frustrado y angustiado. Y cómo, en el transcurso de seis semanas, escribió la historia de Tiny Tim y Scrooge esperando que su nueva obra mantuviera a flote financieramente a su carrera y su familia. Pero cuando el libro fue rechazado por sus editores, Dickens decidió publicarlo él mismo.

Canción de Navidad fue un éxito desde el momento en que fue publicada, el 17 de diciembre, seis días antes de la Navidad de 1843. La novela corta fue recibida con un éxito instantáneo y con la aclamación de los críticos literarios. Los primeras 6.000 ejemplares se vendieron antes de la víspera de Navidad.

Standiford  lleva al lector en un viaje desenfrenado a través de las semanas previas a la publicación de la historia de fantasmas navideños de Dickens, que resultó ser una obra “autopublicada” en una carrera contra el tiempo y el resultado de una gran lucha con los demonios internos y los acreedores persistentes.  Tal vez una parte de la vida que pocos conocen de uno de los autores más influyentes de la literatura inglesa del siglo XIX.  

The Man Who Invented Christmas” / El hombre que inventó la navidad, de Les Standiford celebra los libros y la escritura y deleita asomando que las cosas no han cambiado mucho en la industria editorial desde que Charles Dickens escribió Canción de Navidad; incluso sin las redes sociales.


Les Standiford

Les Standiford es historiador y un reconocido autor. Desde 1985 ha sido el Director del Programa de Escritura Creativa de la Universidad Internacional de Florida (FIU).

Aunque sus trabajos más recientes han sido narraciones históricas de no ficción, sus novelas de John Deal lo sitúan firmemente dentro del grupo de autores conocidos como “Miami School of Crime Fiction”.

Entre los estudiantes de Standiford se encuentran exitosos novelistas como  Dennis Lehane, Barbara Parker, Vicki Hendricks, Ginny Rorby y Neil Plakcy.

Siendo presidente del Programa de Escritura Creativa de la Universidad de Texas en El Paso, Standiford le dio a Raymond Carver su primer trabajo en 1976, cuando éste se encontraba arruinado y recuperándose de una de sus crisis alcohólicas.

Standiford ha sido galardonado con el Frank O’Connor Award for Short Fiction, con el  Florida Individual Artist Fellowship in Fiction, y el National Endowment for the Arts Fellowship in Fiction,  y pertenece a prestigiosas agrupaciones gremiales como el Associated Writing Programs, Mystery Writers of America, y The Writers Guild.


PUEDES VISITAR SU PAGINA AQUÍ

http://www.les-standiford.com

Puedes conseguir el libro en AMAZON


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Dan Stevens como Charles Dickens en la película The Man Who Invented Christmas” / El hombre que inventó la navidad.

¡Feliz Navidad!

Honraré la Navidad en mi corazón y trataré de mantenerla todo el año.

Charles Dickens


¡Feliz Navidad!


Fotografía IMarie Núñez – Caracas – Venezuela