
Cuando revisas la iconografía de Marilyn Monroe, además de las tomas de rubia sexy de Hollywood y de sus famosos desnudos, encontrarás una gran cantidad de fotografías de ella con un libro entre las manos.
Y es que Marilyn realmente era una asidua lectora y poseía una importante biblioteca con más de 400 volúmenes en los que hacía anotaciones al margen. Sus conocidos han contado que la actriz dedicaba gran parte de su tiempo libre a la lectura. También que la novela y la poesía eran sus géneros favoritos.
Se sabe que hizo cursos de literatura en la UCLA (University of California, Los Angeles, USA). Entre sus autores favoritos estaban James Joyce, Walt Whitman, Heinrich Heine, Saul Bellow y Carl Sandburg.
Tenia una estrecha amistad con los escritores Truman Capote y Isak Dinesen, pues en la época cuando vivía en New York, frecuentaban los mismos círculos sociales de la Gran Manzana.
Marilyn Monroe estuvo casada con el dramaturgo y escritor americano Arthur Miller, a quien conoció en 1951 y con quien contrajo matrimonio cinco años más tarde. Fue su segundo matrimonio y estuvo casada con el hasta 1961, un año antes de su muerte por suicidio.

Con Arthur Miller
Solía escribir pequeños textos en diarios y libretas y también poesía. En una ocasión después de la muerte de la actriz, Miller declaró en una entrevista que Marilyn había sido “una poetisa callejera que habría querido recitar sus versos a una multitud ávida de arrancarle la ropa”.
Después de su muerte en 1962, las posesiones de Marilyn Monroe pasaron a la custodia de Lee Strasberg, su maestro de actuación y fundador del mítico Actor’s Studio de New York, con quien tenía una estrecha relación y a quien dejó como su único heredero.
En 1999, treinta y seis años después de su muerte, la viuda de Lee Strasberg, conjuntamente con la famosa casa inglesa Christie’s, subastaron las reliquias de la actriz, entre las cuales se encontraba su biblioteca. Los fondos fueron destinados a beneficio de una asociación caritativa para escritores necesitados.
Un rápido vistazo a los títulos de los catálogos de la subasta nos revela qué tipo de libros le interesaban a Marilyn.
El conjunto reúne biografías, narrativa norteamericana, rusa y francesa, antologías, libros sobre arte, obras clásicas, psicología, libros de sátira y humor, textos dramáticos y literatura de viajes, además de muchos de sus guiones.
Así, sabemos que en sus estantes Marilyn tenía el Ulises de James Joyce y Crimen y castigo de Fiódor Dostoievski, obras de Poe, Wilde, Chéjov, Proust, Pushkin, Flaubert, Khalil Gibran y Bertrand Russell, y otros textos como La impotencia sexual en el hombre de Leonard Paul Wershub o Cuidados del niño y el bebé de Benjamin Spock.
En 2010, con motivo del lanzamiento del libro Fragments: Poems, Intimate Notes, Letters, que compila textos y poesías escritos por la actriz, Sam Kashner, uno de los más versatiles y prolíficos editores de la publicación Vanity Fair afirmó en su artículo:
Muchas fotos de Marilyn, las que más le gustaban a ella, la muestran leyendo. Eve Arnold la fotografió para la revista Esquire, en un jardín de Amagansett, leyendo el Ulises de James Joyce; Alfred Eisenstaedt la fotografió para Life, en la biblioteca de su casa, vestida con pantalones blancos y blusa negra.
1953
FOTOGRAFÍAS DE ALFRED EISENSTAEDT
Con Alfred Eisenstaedt
Fragmentos

…poemas, notas personales y cartas.
Bernard Comment
El libro publicado en el año 2010 por el editor, escritor y guionista suizo Bernard Comment y el productor de cine estadounidense Stanley Buchthal, compila textos personales, cartas y poemas totalmente inéditos de Marilyn Monroe, que revelan una faceta desconocida de uno de los íconos del siglo XX: su alma de poeta.
Contiene un centenar de facsímiles de esos textos íntimos, escritos desde 1943 hasta la víspera de su muerte, la noche del 4 al 5 de agosto de 1962. Reúne también 33 fotos personales de la artista, así como extractos de sus diarios íntimos, que revelan su pasión por la literatura y los libros.
“Se han escrito una decena de libros sobre Marilyn, pero nunca antes se ha publicado un libro con textos suyos”, explica Comment. Subraya el editor que por primera vez es posible “adentrarse en su universo mental” a través de sus propios escritos.
Las cartas de Kennedy
Según Comment, la mayor parte del libro abarca los años 50, en momentos en que la estrella deja Hollywood, donde ha triunfado, para instalarse en New York, cuando se inscribe en el mítico Actor’s Studio, fundado por Lee Strasberg, quien fue el único heredero de Marilyn. “Sus textos muestran cómo Marilyn busca en ella misma su propia verdad, para dar vida a sus mejores papeles, y para afrontar los grandes textos”, agrega Comment.
La literatura está muy presente en los textos de Marilyn, así como los escritores que admira. Aunque no hace muchas referencias directas a los autores, evoca en algunos de estos textos al irlandés James Joyce, a quien ella descubrió en sus comienzos en el Actor’s Studio, al interpretar a los 26 años el mítico monólogo de Molly.
También al gran poeta estadounidense Walt Whitman y al dramaturgo irlandés Samuel Beckett y claro, a Arthur Miller, el dramaturgo con quien estuvo casada.
«Nadie sospechaba que dentro de ese cuerpo vivía el alma de una intelectual y poeta», dice el escritor italiano Antonio Tabucch, quien escribió el prefacio de Fragmentos.
1955
FOTOGRAFIAS DE EVA ARNOLD
Con su amiga y fotógrafa Eve Arnold en una sesión de fotografía.
Hay una serie de fotos muy famosas de Marilyn Monroe leyendo el libro Ulises de James Joyce. Fue tomada en 1955 por la fotógrafa Eve Arnold, quien después explicaría:
Cuando fui a recogerla le pregunté qué estaba leyendo, trataba de hacerme una idea de lo que hacía en su tiempo libre. Me dijo que tenía un ejemplar de Ulises guardado en el coche, y que llevaba un largo tiempo leyéndolo. Dijo que le encantaba su sonido y que lo leía en voz alta, para tratar de darle un sentido, pero que le costaba avanzar. No era capaz de leerlo de forma seguida. Cuando nos paramos en un parque a hacer las fotos, ella sacó el libro y comenzó a leerlo mientras yo ponía el carrete. Así que, por supuesto, la fotografié.
Un libro que sí era capaz de leer durante horas y horas era Hojas de hierba, de Walt Withman, con el que también fue fotografiada en alguna ocasión. Se trataba de uno de sus libros favoritos y en la biografía de Marilyn Monroe del escritor Sam Staggs, éste cuenta que a menudo leía a Withman para relajarse. Cita que Marilyn decía que «(…) el ritmo de sus largos versos libres la arrullaba y la estimulaba al mismo tiempo”.
Los libros de Marilyn
En la actualidad la red social de lectura LibraryThing ha logrado realizar una lista de 262 de estos 400 libros a partir de los catálogos de la subasta de Christie’s.
Cada registro va acompañado de un corto perfil, para que podamos saber qué obras pudo haber leído la mítica rubia.
Puedes ver el catálogo aquí: http://www.librarything.com/catalog/marilynmonroelibrary
Una adorable criatura de Truman Capote

Marilyn Monroe tenía muchos amigos escritores. Entre ellos destaca Truman Capote, quien incluye un cuento sobre ella en su libro Retratos, titulado Un adorable criatura.
Puedes leer Una adorable criatura aquí
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Invitación a la fiesta de cumpleaños del presidente John F. Kennedy
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John Keats, uno de los principales poetas británicos del Romanticismo pasó muchísimas horas proclamando poesías gratuitamente en los «lounges de lecturas» y fue justamente allí donde conoció a su primeros editores, Taylor & Henessy, quienes trabajaban en la tienda.
Era una práctica muy común de la época que los libreros también fueran editores. James Lackington ocasionalmente incursionaba en algunas aventuras editoriales. 
Argumentaban que controlaba una gran parte del mercado y que debía «declinar» su negocio, porque ya poseía una fortuna lo suficientemente grande. Un argumento similar puede escucharse en la actualidad cuando Amazon ha comenzado a abrir tiendas de ladrillo y mortero y algunos cuestionan si esto es necesario o deseable, debido a que el minorista en línea ya controla más del 60% del mercado de los libros.

Nació en abril de 1890 en la ciudad de Minneapolis, Minnesota, en el medio oeste de los Estados Unidos. Se graduó suma cum laude de la Universidad de Wellesley y fue seleccionada como Oradora de Honor de su promoción, un acontecimiento que resultó profético.



Regresa a Miami en Enero de 1920 y se desempeña escribiendo los editoriales del diario y como columnista de «The Gallery» durante 3 años.
Escribía poesía en el encabezamiento de cada una de sus entregas. Fue durante esa época que comenzó a hablar de la Florida como paisaje, como ecosistema y como espacio geográfico, a investigarlo y explorarlo. Ella comenta en su autobiografía que «esto era mucho más importante para mi que enamorarme de un hombre».
Hacia 1923, presionada por las exigencias y la responsabilidad del trabajo es diagnosticada con fatiga nerviosa. Deja el Miami Herald y va a vivir a la casa de su padre. Se recupera con reposo, durmiendo lo suficiente, se dedica a trabajar como escritora freelance. Es la época en que comienza a escribir sus cuentos cortos. El Saturday Evening Post publica sus primeros relatos junto a los de Fitzgerald y Hemingway.
En su autobiografía confiesa que no cree haber sido una buena empleada, que no le gustaban los horarios regulares, recibir órdenes, ni trabajar para otros. Se consideraba una «solitaria» y prefería ser un individuo y no una asalariada, o simplemente una mujer.
premio O’Henry Award por sus obras El hombre y Peculiar tesoro de un rey, publicados en 1927. También escribe ensayos sobre la importancia del establecimiento de jardines tropicales en el sur de la Florida y una obra de teatro titulada «Gallows Gate» que le mereció el premio para Teatro Breve del Estado de la Florida.
El conservacionista Ernest Coe la recluta para la causa de salvar a las tierras pantanosas conocidas como los Everglades convirtiéndolas en un parque nacional. Aunque ella misma en ocasiones confesaba burlona que los Everglades «tenían demasiado plaga, eran espacios demasiado húmedo y a veces hasta inhóspitos para visitas muy frecuentes…» se convirtió en la voz pública de la gran
campaña, convencida de la importancia que tenía el ecosistema para el balance ecológico de la región y la preservación de la gran variedad de especies que allí hacían vida.
Su libro publicado en el año 1947 «The Everglades: River of Grass» (Los Everglades, rio de hierbas) generó el apoyo necesario para la protección del frágil ecosistema y aun hoy es considerado un clásico de la literatura ecológica y conservacionista.
de la protección del parque.
En el prólogo de su autobiografía La voz del río, John Rothschild la describe su recio carácter de la siguiente manera durante su intervención en un acto público en Everglades City : » La señora Douglas tenía la mitad de la estatura que los demás oradores para la ocasión, usaba unos enormes lentes oscuros y un inmenso sombrero de ala ancha, que la hacían lucir como Scarlet O’Hara interpretada por Igor Stravisnsk. Cuando ella hablaba, todo el mundo dejaba de dar palmadas para espantar mosquitos y se organizaban inmediatamente. Nos recordaba a todos sobre nuestra responsabilidad con la naturaleza.
Su voz tenía un sobrio tono escolástico. Nunca decía una frase en falso. Sus palabras parecían amainar hasta al más pendenciero de los cazadores de cangrejos locales, a los desarrolladores urbanos y a los abogados de ambos bandos. Creo que también intimidaba a los mosquitos».
En homenaje a su destacada trayectoria, en el año 1986, la Asociación Nacional Conservacionista de Parques estableció el Premio Marjory Stoneman Douglas «para honrar a los individuos que deben recorrer un largo camino en defensa y protección del Sistema Nacional de Parques».

Fue designado como un lugar histórico por la ciudad de Miami en 1995, no sólo por su destacada habitante, sino por su estilo arquitectónico vernáculo construido con materiales muy típicos de la región.
Departamento de Protección Ambiental del Estado de la Florida.
