Un día triste

¿Qué estabas haciendo el 11 de septiembre de 2001?

¿Dónde estabas?

¿Cuál fue tu primer pensamiento?

¿Lo recuerdas?

Creo que el acontecimiento del ataque al World Trade Center quedó grabado en la mente de cualquiera que haya tenido memoria en ese momento.

Era un martes. Yo estaba en mi oficina, era un exitosa empresaria de la comunicación corporativa. Había llegado temprano a mi oficina, ubicada en El Rosal, el “Wall Street” caraqueño, en una época en la cual Venezuela, aún era un país pujante y Caracas, una ciudad cosmopólita.

Nuestra secretaria, que siempre llegaba tempranito, tenía la costumbre de prender la televisión mientras montaba el café matutino. Soltaba yo mi maletín en mi oficina, cuando me llamó:

—Jefa, venga a ver… hubo una explosión en el World Trade Center.

Frente al monitor, veo boquiabierta la escena de algo que aún el mundo no entendía.

Tomé el teléfono de línea tradicional que aún se usaba mucho, y llamé a mi amiga Patricia, quien hasta hacía muy poco y desde el comienzo de mi carrera de empresaria me había acompañado y era una productora avezada. Se había mudado a Nueva York, donde su esposo, un talentoso arquitecto, había recibido una oferta de un estupendo trabajo. Irse había sido una decisión de vida para ellos, quienes tuvieron la intuición y la visión de que nuestro país no iría por buen camino.

Aún las comunicaciones no se habían caído y Patricia estaba en su lado del mundo viendo la misma escena que yo.

—¡Qué bueno que estas en tu casa — fue lo primero que le dije, antes de saludarla. —¿Y JC?  ¿Fue para la ciudad?

—Afortunadamente, hoy se quedó en casa a trabajar porque está ideando un nuevo proyecto.

Veíamos en vivo como salian laa llamas y el humo negro de la primera torre.  Cada una en su lado del mundo.

—Amiga, eso no puede ser una bomba, no es una explosión cualquiera —le comento. 

Su esposo, el arquitecto, se une a ella y pregunta qué es lo que está pasando.

Minutos despúes, el avión impacta la segunda torre.

—Tiene que ser un ataque…

En ese momento se cayeron las comunicaciones con la ciudad de Nueva York.

Lo demás es historia. Un acontecimiento que cambió el mundo hace 20 años. Un episodio que cierra un ciclo de su historia con la salida del Ejército de los Estados Unidos de Afganistan para dar paso a uno nuevo.

El Presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, ante la presión y ofensiva judicial de los familiares de las víctimas del 11-9, ha al firmado este viernes, 10 de septiembre, una órden ejecutiva para que se revisen los documentos todavía secretos de la investigación gubernamental de los ataques a las Torres Gemelas y el Pentágono, con la intención de desclasificarlos. Esto sin duda, abrirá una caja de Pandora que será especialmente interesante para los investigadores y periodistas que hacen análisis sobre el tema.

Un poco de historia

Las Torres Gemelas del World Trade Center fueron el ícono de la ciudad de Nueva York desde su inauguración. Su construcción se inició en 1967 y culminó en 1973, cuando se completó la Plaza Austin Tobin de cinco acres al aire libre, dominada por una escultura de bronce de 25 pies de altura del artista alemán, Fritz Koenig, como símbolo de la paz mundial. En la ceremonia oficial de corte de la cinta, el 4 de abril de 1973, el entoncés gobernador Nelson Rockefeller, hermano del magnate David  Rockefeller, proclamó triunfante: «No es muy frecuente ver un sueño hecho realidad. Hoy lo hemos hecho”.

Ese sueño había comenzado en la Feria Mundial de Nueva York de 1939 que incluyó una exposición llamada Centro de Comercio Mundial, dedicada al concepto de “la paz mundial a través del comercio». Siete años después, uno de los organizadores de la exposición, Winthrop W. Aldrich, dirigió una nueva agencia estatal con el objetivo propuesto de crear una exposición comercial permanente con sede en Nueva York. Sin embargo, los estudios de mercado de ese momento indicaron que la ciudad se beneficiaría más con la modernización de sus puertos, y el plan fue pronto desechado.

El sobrino de Aldrich, David Rockefeller, nunca olvidó la idea. Nieto del fundador de Standard Oil, John D. Rockefeller, David decidió revivir el concepto del World Trade Center como núcleo de un bajo Manhattan revitalizado. En mayo de 1959, Rockefeller formó la Downtown-Lower Manhattan Association, que proyectó un complejo de 250 millones de dólares cerca del mercado de pescado de Fulton, en el East River, que incluía una única torre de oficinas de 70 pisos y varios edificios más pequeños. 

El World Trade Center y sus Torres Gemelas conocidas también como las Twin Towers, no sólo fue un ambicioso y exitoso proyecto de hombres de negocios arriesgados y visionarios que se convirtió en una realidad; eran el símbolo del progreso y de la interacción del comercio global y el centro de trabajo de miles de personas provenientes de todas las latitudes del mundo. Era una comunidad mundial donde se veía expresada esa idea imaginada en 1939: “la paz mundial a través del comercio”. 

El restaurant del piso 100 del World Trade Center, Windows of the World, el día 10 de septiembre de 2001.

Aquí te dejo un link donde puedes saber más sobre el origen del World Trade Center que segura te va a encantar.

Cuéntame en los comentarios…

¿Qué estaban haciendo el 11 de septiembre de 2001?

Un comentario en “Un día triste

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.