Mabon…la fiesta celta del agradecimiento

El equinoccio de otoño marca la llegada de la celebración celta de Mabon.

Como ya hemos comentado anteriormente, el mundo mágico de los Celtas se rige por la rueda del tiempo que marca ocho festividades fundamentales para el desarrollo de la vida llamadas los Sabbats: los hay Mayores y Menores.  

Estos rituales ancestrales se relacionaban estrechamente con los cambios estacionales: los solsticios y equinoccios, las épocas de cosecha y siembra, de luz y oscuridad, de nacimiento y muerte …el crecimiento, la decadencia y el reposo de la naturaleza.  

El calendario celta es solar-lunar y fue diseñado para alinear las lunaciones con el ciclo agrícola y por ello la posición astronómica exacta del Sol se consideraba menos importante, prevaleciendo la de la Luna. Las lunas llenas que marcaban el punto medio de cada cuarto del año dividido por los solsticios y los equinoccios llamados Sabbats Menores marcaban los comienzos de las estaciones: Yule, Ostara, Litha y Mabon; también determinaban las fechas durante las cuales se celebrarían las festividades lunares: Samhain, Imbolc, Beltane y Lughnasadh considerados los Sabbats Mayores cuando la energía de la naturaleza de cada una de las cuatro estaciones se encuentra en su grado máximo. El año celta comienza con la festividad de Samhain. Los celtas contaban el tiempo según el número de noches, los meses comenzaban con la luna llena y el cambio de fecha era la puesta del sol. 

¿Qué es el equinoccio de otoño?

El equinoccio de otoño llega al hemisferio norte este año 2024 el 22 de septiembre. Tendrá una duración de 89 días. La estación se extiende hasta el 21 de diciembre, cuando comienza la estación invernal con el equinoccio de invierno. 

La palabra equinoccio tiene su origen en el latín y significa «noche igual». La particularidad de esta fecha es que el día tiene la misma duración que la noche, al igual que sucede con el equinoccio de primavera. Los dos polos terrestres se encuentran a la misma distancia del Sol, lo que produce que se proyecte la misma luz en ambos hemisferios.

Astrológicamente, en este momento el Sol entra en el signo de Libra y el día y la noche igualan su duración.

Los ocho Sabbats cuentan cómo el Sol nace,

crece, corteja a la Tierra, la fertiliza, llega a su máximo esplendor,

madura, envejece y muere

…y vuelve a nacer.

La fiesta celta de Mabon

Se celebra entre el 21 y el 23 de septiembre. Es una celebración para dar gracias por los frutos que la tierra ha concedido y tomar conciencia de la necesidad de compartirlos para asegurar las bendiciones de la Diosa y el Dios durante los meses invernales.

El nombre deriva de «Mabon ap Modron», un personaje de la mitología celta. Proviene de la palabra galesa que significa “buen hijo” y simboliza el principio masculino de la fertilidad.

Es la época en la que el Dios se está preparando para morir en Samhain, y regresar al vientre de la Diosa, para renacer en Yule en su gran viaje de la renovación y el renacimiento. 

Los druidas la llamaban “Mea’n Fo’mhair”, que significa la segunda cosecha y honraban al Dios del Bosque representado como un hombre verde, ofreciendo libaciones de sidra y vino a los árboles.

Aunque la cosecha comenzaba a recogerse en la época de Lughnassadh, es en Mabon cuando se completa, y se agradecía por lo recogido, pidiendo una buena cosecha para el próximo año. Era tiempo de descansar luego de la ardua tarea. 

Era un momento de equilibrio: las fuerzas de la oscuridad y de la luz se encuentran en igualdad. Es el equinoccio y a partir de ese momento, la oscuridad ganará terreno hasta alcanzar su punto máximo en el Yule con el solsticio de invierno.

Para los pueblos celtas era el momento de mirar hacia atrás, reflexionando sobre los esfuerzos del pasado y alegrándonos por un trabajo bien hecho.  Pensaban que junto con la cosecha se recogían las semillas que contenían la promesa de la nueva vida en primavera; encerraba el misterio de la vida en la muerte. Lo consideraban una etapa de serenidad.

El mensaje mitológico de la fiesta de Mabon es que

se debe recordar y aceptar que todas las cosas tienen un final,

pero con la conclusión de que cada final comporta asi mismo

un nuevo comienzo.

Para las antiguas culturas celtas en otoño vuelve a morir la  naturaleza, disminuye su generosidad, preparándose para el invierno y su tiempo de descanso. Los árboles se despojan de sus hojas e invitan a soltar lo viejo y con el fin del ciclo, concentrarnos en la vejez y la muerte. Era un tiempo de agradecimiento, reflexión y recogimiento interior y templanza.

Mabon, última cosecha,

cuando las semillas ya caen

para fructificar en primavera.

La celebración

Era una fecha en la cual los druidas se relacionaban estrechamente y dirigían las ceremonias para la celebración. 

Algunas escuelas muy herméticas entre los druidas, que buscaban la sabiduría apartados y vivían en los bosques, se acercaban a los pueblos exclusivamente para estas celebraciones en las que oficiaban algunos de los ritos más importantes.

Los druidas, sobre todo los sacerdotes, se encargaban de presidir las festividades y organizar los ritos sagrados ya que ellos eran, además de líderes espirituales, jefes políticos y estrategas militares. Por otra parte los bardos, que eran los poetas y los narradores que poseían una habilidad espiritual innata desarrollada por medio del Druidisimo, eran los vigilantes de la tradición y los guardianes de la palabra y junto con los curanderos participaban en los ceremoniales más relacionados con los pobladores.

La fiesta del agradecimiento   

Entre los ritos de la fiesta sagrada de Mabon, se realizaban ofrendas a los principales dioses de la abundancia, además de grandes ceremonias religiosas y sobre todo un inmenso banquete durante los tres días que duraba la celebración.

El cuerno de la abundancia era uno de sus símbolos principales como representación de la abundancia de las cosechas. Los colores de esta festividad son los colores otoñales, los rojos, anaranjados, dorados, marrones y violetas, que permiten sintonizar con las energías de este día. 

La celebración de la cosecha no era tan espiritual como otras ceremonias druídicas. Era una fiesta alegre. Tradicionalmente se comían vegetales, granos, y frutos de la época.

Los símbolos de Mabon son las hojas secas, bellotas, castañas, uvas y manzanas y frutos del otoño.

Una tradición importante de esta época también incluía la vendimia, cosechar y pisar la uva. También recolectar hierbas y hacer coronas de hiedra y avellano para el dios anciano.

Símbolo celta de la vendimia

De Mabon a Michaelmas

Gran parte de las festividades religiosas que celebramos en la modernidad tienen un origen pagano y muchas celebraciones celtas transmutaron a festividades cristianas con la llegada de los romanos a sus territorios.  

En el caso de Mabon, la iglesia medieval cristianizó la celebración bajo el nombre de Michaelmas, la fiesta del Arcángel Miguel que se celebra el 25 de septiembre. La celebración empezaba al anochecer del día anterior, según la tradición celta de marcar los días del anochecer al amanecer del siguiente día, característica que mantuvo la celebración cristiana en la Edad Media.

NOTA DEL AUTOR

Cabe destacar que la cultura celta, especialmente sus ritos, mitos y ceremonias eran transmitidas por la tradición oral de los druidas a sus pupilos. A pesar de la riqueza de su cultura no dejaron un legado escrito. Por ello, la mayor cantidad de información que se tiene de estas tradiciones proviene de historiadores y autores romanos y griegos y posteriormente de los cristianos.


¡Celebrando ser mujer!

Aunque yo celebro ser mujer cada día de mi vida, podemos continuar la tradición de celebrar el mes de marzo como «el mes de las mujeres» con historias interesantes.

UN POQUITO DE HISTORIA

El 8 de marzo de cada año se celebra el Día Internacional de la Mujer y al mes de marzo lo han denominado el «mes de las mujeres». Aunque la fecha fue institucionalizada por las Naciones Unidas en 1975, fue en 1908 cuando se gestó esta celebración. En esa ocasión, 15,000 mujeres tomaron las calles de Nueva York para exigir un aumento de sueldo, menos horas de trabajo, derecho al voto y  prohibir el trabajo infantil. El eslogan que utilizaron fue «Pan y Rosas». El pan representaba la seguridad económica y las rosas una mejor calidad de vida para las mujeres. El año siguiente, en 1909, se celebró por primera vez en todo el territorio de Estados Unidos como el Día Nacional de la Mujer. La fecha elegida en esa ocasión fue el último domingo de febrero.

Un año más tarde, en 1910, se proclama en Copenhague el Día Internacional de la Mujer que busca conseguir el sufragio femenino universal y otros importantes avances.  A propuesta de la influyente política alemana Clara Zetkin, se estableció la fecha del 8 de marzo para celebrarlo. 

El Día Internacional de la Mujer ha sido el símbolo de una lucha imparable de más de cien años de historia. En 1911 se celebra por primera vez en parte de Europa: Alemania, Austria, Suiza y Dinamarca. Se lucha por  el derecho al voto, a ocupar cargos públicos por parte de las mujeres, a la formación profesional y al trabajo.  

¡Los invito a celebrar el ingenio femenino!



Agradecemos a nuestra lectora Patricia Guimarães-Fabbiani quien nos hizo llegar este video que nos encantó.


Si quieres conocer la historia completa del origen del Día Internacional de la Mujer pasa por aquí.

Celebrando a las mujeres

Caficultora de El Tablón de Gómez, en el departamento de Nariño, Colombia

Fotografía: ONU Mujeres/Ryan Brown

Es un día  para reflexionar acerca de los avances logrados, exigir más cambios y celebrar la valentía y la determinación de las mujeres de a pie que han jugado un papel clave en la historia de sus países y comunidades.


El 8 de marzo de cada año se celebra el Día Internacional de la Mujer, y aunque la fecha fue institucionalizada por las Naciones Unidas en 1975, fue en 1908 cuando se gestó esta celebración. En esa ocasión, 15,000 mujeres tomaron las calles de Nueva York para exigir un aumento de sueldo, menos horas de trabajo, derecho al voto y  prohibir el trabajo infantil. El eslogan que utilizaron fue «Pan y Rosas». El pan representaba la seguridad económica y las rosas una mejor calidad de vida para las mujeres. El año siguiente, en 1909, se celebró por primera vez en todo el territorio de Estados Unidos como el Día Nacional de la Mujer. La fecha elegida fue el último domingo de febrero.

Clara Zetkin

Un año más tarde, en 1910, se proclama en Copenhague el Día Internacional de la Mujer que busca conseguir el sufragio femenino universal y otros importantes avances.  A propuesta de la influyente política alemana Clara Zetkin, se estableció la fecha del 8 de marzo para celebrarlo. 

El Día Internacional de la Mujer, ha sido el símbolo de una lucha imparable de más de cien años de historia. En 1911 se celebra por primera vez el Día Internacional de la Mujer en parte de Europa: Alemania, Austria, Suiza y Dinamarca. Se lucha por el derecho al voto, a ocupar cargos públicos por parte de las mujeres, a la formación profesional y al trabajo.  

En 1913 las mujeres rusas celebran por primera vez el Día Internacional de la Mujer como un movimiento en pro de la paz, justo antes de que estallara la Primera Guerra Mundial. Para 1917 más de dos millones de soldados rusos ya habían muerto en la guerra, existía una gran hambruna, y las mujeres rusas volvieron a manifestarse el último domingo de febrero para pedir «pan y paz». Estas manifestaciones femeninas formaron parte de las revueltas que terminarían con la monarquía en Rusia. El zar abdicó y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho a voto en un domingo histórico. 

Para 1917 más de dos millones de soldados rusos ya habían muerto en la guerra, existía una gran hambruna, y las mujeres rusas volvieron a manifestarse para pedir «pan y paz». Estas manifestaciones femeninas formaron parte de las revueltas que terminarían con la monarquía en Rusia. El zar abdicó y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho a voto en un domingo histórico. 

Fue en 1975 cuando la ONU finalmente promulga la fecha del 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer y lo celebra por primera vez a nivel oficial, expandiéndose a todos los países del planeta.

Aunque ya se celebraba en todo el mundo, no fue hasta el año 1994  cuando el Congreso de Estados Unidos reconoció oficialmente el 8 de marzo como el  Día Internacional de la Mujer a petición de la directora de cine polaca, y también activista política feminista Beata Pozniak Daniels.  

El año 1995 fue muy importante en el avance de los derechos de las mujeres pues se firma la Declaración de Beijing por parte de 189 gobiernos y se crea una hoja de ruta para conseguir los derechos de la mujer en el marco de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, que tuvo lugar en Beijing, China, y que es reconocida como la hoja de ruta más progresista, hasta ese momento, para el empoderamiento de las mujeres y las niñas en todo el mundo. 

Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer que tuvo lugar en Beijing, China, 1995


En el año 2011 el Día Internacional de la Mujer cumplió 100 años y entra en funcionamiento ONU Mujeres, una entidad de la Organización de las Naciones Unidas para la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer. 

Este año 2024, el Día Internacional de la Mujer lleva el tema de la ONU para, «Financiar los derechos de las mujeres: acelerar la igualdad», nos anima a invertir en políticas para avanzar en la igualdad de género como un imperativo desde la perspectiva de derechos humanos y una piedra angular para crear sociedades más inclusivas, que benefician a todo el mundo.

Afiche oficial de la ONU para celebrar el Día Internacional de la Mujer 2024

Si deseas más información acerca de los programas de ONU Mujeres y Organización de las Naciones Unidas puedes visitar

https://lac.unwomen.org/es

https://lac.unwomen.org/es/stories/noticia/2024/01/dia-internacional-de-la-mujer-2024