Goethe y la cafeína

 

Goethe en la campiña romana es un óleo sobre lienzo realizado por el pintor y grabador alemán Johann Heinrich Wilhelm Tischbein (1787), Städel Museum Frankfurt am Main, Alemania.

Aunque la historia siempre lo reconocerá como uno de los padres del romanticismo, y uno de los exponentes más brillantes y prolíficos de la literatura alemana del siglo XIX, la gran ilusión de Johann Wolfgang Goethe fue que  el mundo de la ciencia lo valorase como científico, algo que nunca sucedió a pesar de que dedicó años a investigar la luz y los colores, estudió mineralogía, botánica y descubrió el hueso intermaxilar de los vertebrados. Además, fue el propulsor del descubrimiento de la cafeína. 

Nació en el seno de una familia burguesa en Frankfurt el 28 de agosto de 1749. Su padre Johann Caspar Goethe, fue un abogado y consejero imperial que se retiró de la vida pública y educó a sus hijos él mismo, bajo la máxima de “no perder el tiempo en lo más mínimo”.  Sus vinculaciones familiares lo conectaron desde muy joven con el patriciado urbano y la vida política de su época.

De inteligencia superdotada y al extremo curioso, experimentó en muchos campos y acumuló una inmensa cultura, estudiando lenguas y derecho.  Aunque sus inclinaciones eran hacia el arte y nunca dejó de cultivar el dibujo,  al tiempo que escribía sus primeros poemas, se interesó por otras ramas del conocimiento como la geología, la química y la medicina.

SU PASIÓN POR EL CAFÉ

Goethe era un verdadero apasionado del café y curioso como era se tomó muy en serio su estudio por los efectos que la bebida le causaban.

En un encuentro con el joven científico Friedlieb Ferdinand Runge, al que había invitado a su hogar para que le revelara los resultados de un experimento que realizaba Runge con extracto de belladona sobre su propio gato, le instó a analizar unos granos de café para descubrir qué propiedades escondían. Runge logró identificar la cafeína en su laboratorio, por lo que históricamente se le considera el responsable de su descubrimiento.

Friedlieb Ferdinand Runge, Getty Image


Quotation-Marks-560x560

     A ti te debo todo mi vigor, pasión sin tasa,  

débote, inclinación, culto y locura.

Johann Wolfgang Goethe

 


 

Con una generosa actividad literaria en todos los géneros, sus obras más memorables son Los sufrimientos del  joven Werther (1774), obra que causó furor en toda Europa y que constituyó la novela paradigmática del nuevo movimiento que estaba naciendo en Alemania, el Romanticismo; Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister (1795), novela de formación que influiría notablemente en la literatura alemana posterior; el poemario  Elegías Romanas (1795);  Fausto (1808), en la que trabajaría hasta su muerte; en ella, la recreación del mito literario del pacto del sabio con el diablo sirve a una amplia alegoría de la humanidad.

Ingresó a la Masonería en 1783, a los 34 años. En 1830, dos años antes de su muerte, Goethe compuso el poema Para la fiesta de San Juan en celebración a su cincuentenario como miembro de la masonería, la cual tuvo una gran influencia en su obra, especialmente en Fausto.

Murió a los 83 años en Weimar, Alemania el  22 de marzo de 1832.


Te encantará leer su biografía aquí:

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/goethe.htm


 

 

Si quieres saber más sobre este fascinante personaje, puedes pasearte por la obra del celebre biógrafo alemán Rüdiger Safranski, Goethe, la vida como una obra de arte.  En ella Safranski muestra lo interesante, y ejemplar, que hubo en Goethe como autor y persona. Sin aportar nada nuevo sobre los hechos vitales de Goethe, archiconocidos, ofrece una visión fresca del personaje, alejada de prejuicios interpretativos. Safranski ha puesto empeño en resaltar el carácter y los avatares del alma de Goethe. Se esmera en describirnos la intimidad del hombre con sus ansias de vida, verdad y libertad. Curioso es que tamaña personalidad dijera que nunca había sido “feliz”, y ésta es una paradoja que tratará de explicar Safrasnki en su obra.

https://www.amazon.com/Goethe-Life-as-Work-Art/dp/0871404907

https://www.casadellibro.com/libro-goethe-la-vida-como-obra-de-arte/9788490661079/2524991

 

 

 

La Editorial Sexto Piso recientemente publicó una nueva edición de Las penas del joven Werther, novela que narra la historia de un joven que se ha enamorado de una mujer a punto de casarse con otro; ella se casa y siguen siendo amigos, pero él se desespera y se pega un tiro. Hasta ese desenlace fatal, asistimos atónitos a un relato que cautiva por su modernidad. Werther es una obra redonda y fue un éxito de ventas por lo atrevido de sus ideas: amor sin cortapisas, crítica de las convenciones hipócritas, elogio de la vida libre de quien huye de los cargos de funcionario y demás osadías del joven Werther con su melena al viento en época de pelucas empolvadas.

http://sextopiso.mx/esp/item/265/191/las-penas-del-joven-werther

 

 

 

 

 

 

Y para aquellos que sientan curiosidad por la historia del descubrimiento de la cafeína en 1819 por Friedlieb Runge, un joven médico alemán, como resultado de su encuentro con el ya septuagenario Goethe, pueden pasearse por El mundo de la cafeína. La ciencia y la cultura en torno a la droga más popular del mundo (Winberg, Bennett Alan y Boniie K. Bealer, FCE, 2012). Esta publicación puede bajarse del portal del Fondo de Cultura Económica de México.

 

 

www.fondodeculturaeconomica.com/subdirectorios_site/libros…/publication.pdf

 

 

 

 

Escritores que amaron el café: Voltaire

 

El idilio entre el café y la literatura ha existido desde que se cruzaron en la historia. A veces ha sido la musa, otras el combustible para las ideas, y en ocasiones ha creado el espacio ideal para famosas tertulias y encuentros.  Sin duda, a los escritores les gusta el café… ¡les gusta mucho!  Las estadísticas relacionadas con los bebedores de café y ciertos profesionales dejan claro que los escritores son uno de sus principales consumidores.  La historia nos brinda testimonio de destacados literatos que llevaron su pasión por el café al extremo.  Aquí te contamos algunas de ellas.  Hoy, hablamos de Voltaire.

 

La pasión de Voltaire

 

François-Marie Arouet mejor conocido por todos como Voltaire, nació en París el 21 de noviembre de 1694. Poeta, dramaturgo, filósofo y escritor, talentoso y extravagante, Voltaire fue el enfant terrible de un siglo efervescente en el que triunfaban la razón y el debate de ideas y destacó como una de las más emblemáticas figuras de la Ilustración. 

 

Dios, el fanatismo, las supersticiones, la condición femenina, el amor, la moral… muchos de los debates que nos interesan en este primer tercio del siglo XXI estaban ya presentes en este espíritu ilustrado del siglo XVIII.  Buena parte de los fundamentos de la Revolución Francesa fueron inspirados en su filosofía.

Voltaire fue además, uno de los adictos al café más famosos de la historia. Todas sus biografías resaltan que  tomaba más de sesenta tazas de café al día.  ¡60!

 

Voltaire alza la mano en una tertulia del Café Procope. Pintura de Henri Gervex, Escena de café (1877), Detroit Institute of Arts.

Voltaire escribió una obra especialmente vasta y además de beber café en esas enormes cantidades, también frecuentaba los cafés parisinos donde sostenía prolíficas tertulias sobre el poder de la razón humana, de la ciencia y el respeto hacia la humanidad.

 

 

En 1746, a los 52 años, Luis XV le nombra historiógrafo real e ingresa como miembro de la Academia Francesa en la que ocupó el asiento número 33. 

A pesar de que su doctor de cabecera le advertía que su adicción al café lo mataría, Voltaire vivió hasta los 83 años y murió en 30 de mayo de 1778 en París.  Entre sus citas más recordadas es lo que él replicaba a su médico: “Claro que el café es un veneno lento; hace cuarenta años que lo bebo”.

 


Claro que el café es un veneno lento; hace cuarenta años que lo bebo.

 


 

 

Los estudiosos de Voltaire afirman que su obra más escandalosa fue Cartas filosóficas o Cartas inglesas (1734). También destacan la novela corta Cándido o el optimismo (1759), una de sus obras maestras; Tratado de la tolerancia (1763) y el Diccionario filosófico (1764).


 

Te encantará leer su biografía aquí.

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/v/voltaire.htm

 


En honor a su pasión

 

Cientos de cafés alrededor del mundo llevan su nombre en homenaje a su apasionada relación con una taza de café, y aún se conservan algunos en la París moderna que tuvieron el gusto de tenerlo entre sus más ilustres visitantes. 

 


El Café Procope

Café Procope, París, número 13 de la rue de Fossés-Saint-Germain, actualmente rue de l’Annciene Comédie.

Fundado en 1686, veinte años después de la llegada del café a la corte de Francia, el siciliano Francesco Procopio Dei Coltelli tuvo la genial idea de abrir un establecimiento donde se probaría este brebaje en sociedad, cerca de Saint-Germain-des-Prés, París. Con la instalación de la recién creada Comédie Française en la misma calle, pronto el café se convirtió en el lugar de encuentro del mundo del espectáculo y las artes. Voltaire y Rousseau eran visitantes habituales y dicen las “leyendas del café” que Diderot concibió entre sus paredes su Encyclopédie.

Si vas a París, puedes visitar el Café Procope e imaginarte como fueron las tertulias. Entérate aquí, cómo era vivir en París durante la época de Voltaire. Una lectura deliciosa.

El Pais Viajes


 

Y si el personaje te atrapa, el libro Un café con Voltaire de Louis Bériot publicado por Arpa Editores brinda un retrato en movimiento del filósofo más carismático de su tiempo hecho de ficción y realidad, ideas y actos, filosofía y literatura.

Puedes enterarte aquí:

https://arpaeditores.com/products/un-cafe-con-voltaire

 


¿QUÉ ES EL CAFÉ?

 

Originario de Etiopía y la península arábiga su consumo es generalizado en Europa y América. Su compuesto principal, la cafeína, es una sustancia psicoactiva con importantes efectos sobre nuestro sistema nervioso y, en los últimos tiempos, ha sido objeto de numerosos estudios científicos. Uno de los más recientes estudios publicado en  The  Annals of Internal Medicine con fecha de julio de 2017 revela que tomar tres tazas de café al día reduce el riesgo de muerte. 

Puedes leer el informe completo aquí:  


BENEFICIOS DEL CAFÉ

Ayuda a tu cerebro

Los estudios revelan que el café mejora determinadas funciones cognitivas. La cafeína bloquea la adenosina y hace que aumenten la dopamina y la norepinefrina acelerando las funciones cerebrales. De esta forma ayuda a nuestra memoria e incluso mejora el estado de ánimo.


Combate el deterioro cognitivo

También ayuda a prevenir enfermedades neurodegenerativas. Ciertos estudios han demostrado que las personas que consumen café regularmente tienen un 60% menos de posibilidades de padecer enfermedades como el Alzheimer y Párkinson.


Mejora el rendimiento físico

La cafeína también aumenta los niveles de adrenalina de nuestro cuerpo. Esta sustancia prepara al organismo para asumir un esfuerzo físico, por eso muchos atletas consumen café de forma regular. El café mejora el rendimiento y disminuye la sensación de fatiga.


Tiene cualidades nutritivas

Está demostrado que el café es una gran fuente de antioxidantes. Aporta grandes nutrientes al organismo: vitamina B5, magnesio, vitamina B12 y potasio.


Es bueno para el hígado

Según un reciente estudio de la Universidad de Southampton, tomar 1 taza de café diaria reduce en un 25% el riesgo de cirrosis. Si el consumo se aumenta a 4 tazas de café al día las probabilidades de padecer esta enfermedad se reduce hasta en un 65%.


Es una aliado contra la depresión

Es de gran ayuda para las personas que tienen tendencias depresivas. Se ha demostrado que la cafeína bloquea a las moléculas responsables del estrés y se ha observado que previene que dicho estrés derive en una depresión.


Es bueno para el corazón

Se ha llegado a la conclusión de que la cafeina reduce el riesgo de sufrir un infarto. El café reduce el calcio en las arterias coronarias minimizando las posibilidades de que se produzca un infarto del miocardio.

 

 

 

UNA TAZA DE CAFE CONTIENE:

6 % de Vitamina B5
11%  de Vitamina B2
2%  de Niacina y Tiamina
3%  de Potasio y Magnesio
Mas antioxidantes que las frutas y verduraS

 

 

¡Toma café!

 

 

¡Amo el café!

¡Amo el café ! Ayuda al cerebro mejorando determinadas funciones cognitivas, aumenta  el rendimiento físico y tiene cualidades nutritivas demostradas científicamente.
También Voltaire, Goethe, Balzac y Proust  amaron el café.

En nuestros próximos encuentros les cuento sobre la desenfrenada relación que cada uno de ellos tuvo con una taza de café.


Ilustración de Honoré de Balzac cenando en un bistro del Barrio Latino en París, publicado en
el semanario francés “La Cuisine des Familles”. Imagen © Stefano Bianchetti/Corbis 1905

Tan pronto como el café llega a su estómago, sobreviene una conmoción general. Las ideas empiezan a moverse, las sonrisas emergen y el papel se llena. El café es su aliado y escribir deja de ser una lucha.

Honoré de Balzac 

 

 

 

Voltaire alza la mano en una tertulia del Café Procope, París, número 13 de la rue de Fossés-Saint-Germain, actualmente rue de l’Annciene Comédie. Pintura de Henri Gervex, Escena de café (1877), Detroit Institute of Arts.

 

Claro que el café es un veneno lento; hace cuarenta años que lo bebo.

VOLTAIRE