Escritores que amaron el café: Voltaire

 

El idilio entre el café y la literatura ha existido desde que se cruzaron en la historia. A veces ha sido la musa, otras el combustible para las ideas, y en ocasiones ha creado el espacio ideal para famosas tertulias y encuentros.  Sin duda, a los escritores les gusta el café… ¡les gusta mucho!  Las estadísticas relacionadas con los bebedores de café y ciertos profesionales dejan claro que los escritores son uno de sus principales consumidores.  La historia nos brinda testimonio de destacados literatos que llevaron su pasión por el café al extremo.  Aquí te contamos algunas de ellas.  Hoy, hablamos de Voltaire.

 

La pasión de Voltaire

 

François-Marie Arouet mejor conocido por todos como Voltaire, nació en París el 21 de noviembre de 1694. Poeta, dramaturgo, filósofo y escritor, talentoso y extravagante, Voltaire fue el enfant terrible de un siglo efervescente en el que triunfaban la razón y el debate de ideas y destacó como una de las más emblemáticas figuras de la Ilustración. 

 

Dios, el fanatismo, las supersticiones, la condición femenina, el amor, la moral… muchos de los debates que nos interesan en este primer tercio del siglo XXI estaban ya presentes en este espíritu ilustrado del siglo XVIII.  Buena parte de los fundamentos de la Revolución Francesa fueron inspirados en su filosofía.

Voltaire fue además, uno de los adictos al café más famosos de la historia. Todas sus biografías resaltan que  tomaba más de sesenta tazas de café al día.  ¡60!

 

Voltaire alza la mano en una tertulia del Café Procope. Pintura de Henri Gervex, Escena de café (1877), Detroit Institute of Arts.

Voltaire escribió una obra especialmente vasta y además de beber café en esas enormes cantidades, también frecuentaba los cafés parisinos donde sostenía prolíficas tertulias sobre el poder de la razón humana, de la ciencia y el respeto hacia la humanidad.

 

 

En 1746, a los 52 años, Luis XV le nombra historiógrafo real e ingresa como miembro de la Academia Francesa en la que ocupó el asiento número 33. 

A pesar de que su doctor de cabecera le advertía que su adicción al café lo mataría, Voltaire vivió hasta los 83 años y murió en 30 de mayo de 1778 en París.  Entre sus citas más recordadas es lo que él replicaba a su médico: “Claro que el café es un veneno lento; hace cuarenta años que lo bebo”.

 


Claro que el café es un veneno lento; hace cuarenta años que lo bebo.

 


 

 

Los estudiosos de Voltaire afirman que su obra más escandalosa fue Cartas filosóficas o Cartas inglesas (1734). También destacan la novela corta Cándido o el optimismo (1759), una de sus obras maestras; Tratado de la tolerancia (1763) y el Diccionario filosófico (1764).


 

Te encantará leer su biografía aquí.

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/v/voltaire.htm

 


En honor a su pasión

 

Cientos de cafés alrededor del mundo llevan su nombre en homenaje a su apasionada relación con una taza de café, y aún se conservan algunos en la París moderna que tuvieron el gusto de tenerlo entre sus más ilustres visitantes. 

 


El Café Procope

Café Procope, París, número 13 de la rue de Fossés-Saint-Germain, actualmente rue de l’Annciene Comédie.

Fundado en 1686, veinte años después de la llegada del café a la corte de Francia, el siciliano Francesco Procopio Dei Coltelli tuvo la genial idea de abrir un establecimiento donde se probaría este brebaje en sociedad, cerca de Saint-Germain-des-Prés, París. Con la instalación de la recién creada Comédie Française en la misma calle, pronto el café se convirtió en el lugar de encuentro del mundo del espectáculo y las artes. Voltaire y Rousseau eran visitantes habituales y dicen las “leyendas del café” que Diderot concibió entre sus paredes su Encyclopédie.

Si vas a París, puedes visitar el Café Procope e imaginarte como fueron las tertulias. Entérate aquí, cómo era vivir en París durante la época de Voltaire. Una lectura deliciosa.

El Pais Viajes


 

Y si el personaje te atrapa, el libro Un café con Voltaire de Louis Bériot publicado por Arpa Editores brinda un retrato en movimiento del filósofo más carismático de su tiempo hecho de ficción y realidad, ideas y actos, filosofía y literatura.

Puedes enterarte aquí:

https://arpaeditores.com/products/un-cafe-con-voltaire

 


¿QUÉ ES EL CAFÉ?

 

Originario de Etiopía y la península arábiga su consumo es generalizado en Europa y América. Su compuesto principal, la cafeína, es una sustancia psicoactiva con importantes efectos sobre nuestro sistema nervioso y, en los últimos tiempos, ha sido objeto de numerosos estudios científicos. Uno de los más recientes estudios publicado en  The  Annals of Internal Medicine con fecha de julio de 2017 revela que tomar tres tazas de café al día reduce el riesgo de muerte. 

Puedes leer el informe completo aquí:  


BENEFICIOS DEL CAFÉ

Ayuda a tu cerebro

Los estudios revelan que el café mejora determinadas funciones cognitivas. La cafeína bloquea la adenosina y hace que aumenten la dopamina y la norepinefrina acelerando las funciones cerebrales. De esta forma ayuda a nuestra memoria e incluso mejora el estado de ánimo.


Combate el deterioro cognitivo

También ayuda a prevenir enfermedades neurodegenerativas. Ciertos estudios han demostrado que las personas que consumen café regularmente tienen un 60% menos de posibilidades de padecer enfermedades como el Alzheimer y Párkinson.


Mejora el rendimiento físico

La cafeína también aumenta los niveles de adrenalina de nuestro cuerpo. Esta sustancia prepara al organismo para asumir un esfuerzo físico, por eso muchos atletas consumen café de forma regular. El café mejora el rendimiento y disminuye la sensación de fatiga.


Tiene cualidades nutritivas

Está demostrado que el café es una gran fuente de antioxidantes. Aporta grandes nutrientes al organismo: vitamina B5, magnesio, vitamina B12 y potasio.


Es bueno para el hígado

Según un reciente estudio de la Universidad de Southampton, tomar 1 taza de café diaria reduce en un 25% el riesgo de cirrosis. Si el consumo se aumenta a 4 tazas de café al día las probabilidades de padecer esta enfermedad se reduce hasta en un 65%.


Es una aliado contra la depresión

Es de gran ayuda para las personas que tienen tendencias depresivas. Se ha demostrado que la cafeína bloquea a las moléculas responsables del estrés y se ha observado que previene que dicho estrés derive en una depresión.


Es bueno para el corazón

Se ha llegado a la conclusión de que la cafeina reduce el riesgo de sufrir un infarto. El café reduce el calcio en las arterias coronarias minimizando las posibilidades de que se produzca un infarto del miocardio.

 

 

 

UNA TAZA DE CAFE CONTIENE:

6 % de Vitamina B5
11%  de Vitamina B2
2%  de Niacina y Tiamina
3%  de Potasio y Magnesio
Mas antioxidantes que las frutas y verduraS

 

 

¡Toma café!

 

 

¿Cuándo se convirtió el libro en un buen regalo?

 

Hablan los expertos.

Escritores y editores explican por qué no hay un obsequio mejor en cualquier época del año.

No está claro el origen del prestigio del libro como el mejor regalo posible, pero autores, sociólogos y editores coinciden en que obsequiar literatura demuestra complicidad con el amigo, conocimiento del otro y de uno mismo, y, sobre todo, cultura y honestidad.

Sin embargo, muchos expertos asoman que el fenómeno de regalar libros se incremento en forma exponencial en el periodo de la Ilustración, movimiento cultural e intelectual europeo que se desarrolló desde mediados del siglo XVIII. Se denominó  asi por su declarada finalidad de disipar las tinieblas de la ignorancia de la humanidad mediante las luces del conocimiento y la razón. Por este motivo, el siglo XVIII es conocido como el “Siglo de las Luces” y del asentamiento de la fe en el progreso.

Manuel Borrás

Editor español, licenciado en Filología moderna en la Universidad de Valencia y cofundador de la editorial Pre-Textos, de la que es director literario, asegura que desde hace al menos cuatro siglos, los libros se convirtieron en obsequios de importancia.

Añade que “lo importante es el contenido y no el soporte o la forma, porque cuando le regalas a alguien un libro le estás diciendo muchísimo de sí mismo, de cómo le ves y de quién eres tú; para acertar siempre debes contemplar al otro, no es como regalar unos esquís que sólo le van a servir para eso y van a enriquecer su mundo” A veces, incluso, los libros regalados pueden cambiar nuestras vidas, comenta Borrás, Recuerda cómo su madre le regaló, siendo niño, las poesías de Rubén Darío, y cómo buscó en un atlas dónde estaba ese “paisito desconocido” llamado Nicaragua.

Ahora, con la perspectiva que da el tiempo, el editor que más ha hecho por que autores de las dos orillas sean conocidos, sabe que ése fue su primer viaje.  Quizá por eso, Borrás siempre regala a sus íntimos las Meditaciones de Marco Aurelio, el Velázquez de Ramón Gaya, y los ensayos de Montaigne.

 

 

 

 

Román Gubern Garriga-Nogués

Es escritor e historiador de medios de comunicación español, singularmente de cine y cómic. Sus estudios sobre el cine mundial, o durante la guerra civil española, así como el lenguaje del cómic y la pornografía fueron pioneros en España. Destaca que el libro es el mejor regalo “(…) si es realmente bueno. Es un compañero fiel que va contigo toda la vida”.

Aprovecha para reivindicar el libro tradicional ante al ebook, ya que “frente a los actuales lectores digitales, el libro impreso tiene el encanto del objeto, su forma, su textura… Pese a todo, creo que el libro electrónico y el tradicional ‘gutemberiano’, por decirlo así, coexistirán durante mucho tiempo. Desde mi punto de vista, el libro electrónico realiza una labor de almacenamiento importantísima en lugares de estudio como universidades o bibliotecas. El impreso, sin embargo, conserva su valor fetiche considerándolo casi como una obra de creación. Pienso en las portadas de Junceda o en las ediciones de Alicia en el País de las Maravillas, aún ilustradas por los dibujos de John Tenniel. Ése es el encanto que aún tiene el libro tradicional. El libro impreso tiene la posibilidad de encariñar, de seducir. El libro electrónico es más frío pero más útil. Desde luego, a alguien que yo quiera jamás le regalaría un libro electrónico. En el libro impreso hay un plus de cariño que no existe en otros soportes”.

Gubern señala a la Ilustración como ese momento en que los libros se convirtieron en excelentes obsequios. Explica: “justo cuando el libro se convierte en algo accesible para las masas. En definitiva, cuando se democratiza. A partir de este momento, el libro nace como objeto diferenciado y es cuando se consideran los aspectos que comento sobre su olor, tamaño, etc”

Le gustaría regalar Y siguió la fiesta, de Alan Riding, “sobre la vida cultural en el París ocupado por los alemanes.”; El amigo americano, de Charles Powell, “que he leído con mucho placer”, y El discreto encanto de la subversión, de A. Villamandos.

 

 

Gonzalo Hidalgo Bayal

Confiesa que no sabe regalar otra cosa, tal vez porque “un libro es el regalo más personal, ya que implica a la conciencia y al gusto tanto del que regala como del destinatario, y más perdurable, porque permanece doblemente en la memoria, como regalo y como texto”.

El reconocido novelista, poeta y ensayista, se licenció en Filología Románica y en Ciencias de la Imagen por la Universidad Complutense de Madrid, asegura: “personalmente, puedo hacer lo indecible por conseguir un libro si sospecho que a alguno de los míos les pueda interesar y convenir. Con suerte, es el mejor acierto”.

Para Hidalgo Bayal también es cuento largo lo del “momento” en que los libros se convirtieron en buenos regalos. Dice: “antiguo y selecto, de supremacía intelectual, paraíso cerrado para muchos. El prestigio social tal vez sea más cercano, un ingrediente añadido a la teoría de la clase ociosa. Creo que ahora los antiguos prestigios -social e intelectual- se han fundido en un prestigio nuevo, que no es de gremio ni de clase, sino democrático y común, popular y personal, de inmensa minoría y brotes humanistas -casi estoy por decir ‘humanos’-”.

Gonzalo Hidalgo Bayal apuesta este año por Yo confieso, de Jaume Cabré, “una novela magnífica y voluminosa que compré un poco a ciegas, leí con gusto y he regalado con entusiasmo”, y por La noche feroz, de Ricardo Menéndez Salmón, “una de mis preferencias”.

 

 

Antonio Muñoz Molina

Escritor español, académico de número de la Real Academia Española y miembro honorario de la Academia de Buenas Letras de Granada, vuelve sus ojos al pasado, a la Roma clásica y al medievo: “Con la imprenta hay una generalización del libro, pero no hay más que pensar en la reverencia que en Roma se conservaban los libros o cómo en la Edad Media se salvaron tantos libros. Pensamos que han estado siempre a disposición de todo el mundo, pero no es verdad, a veces ha habido un único ejemplar que fue copiado por un monje y que pudo perderse para siempre. Desde que existe el concepto del texto escrito que se puede copiar y trasmitir, muy visible desde Alejandría, un buen libro siempre ha sido un tesoro”.

Muñoz Molina apuesta por los dos libros “inéditos” del periodista y escritor sevillano Manuel Chaves Nogales recuperados por la editorial Renacimiento, titulados Crónicas de la Guerra Civil y La defensa de Madrid, y también  por Tierras de sangre, de Timothy Snyder , “un libro prodigioso que analiza la mala suerte de catorce millones de europeos exterminados en doce años.

 

 

 

 

 

 

 


Enlaces relacionados

 

La Ilustración

Si deseas saber algo más sobre este movimiento, visita:

https://cronicasdeimarie.wordpress.com/2017/01/13/james-lackington-un-librero-de-vanguardia/


 Referencias

http://www.elcultural.com