Goethe y la cafeína

 

Goethe en la campiña romana es un óleo sobre lienzo realizado por el pintor y grabador alemán Johann Heinrich Wilhelm Tischbein (1787), Städel Museum Frankfurt am Main, Alemania.

Aunque la historia siempre lo reconocerá como uno de los padres del romanticismo, y uno de los exponentes más brillantes y prolíficos de la literatura alemana del siglo XIX, la gran ilusión de Johann Wolfgang Goethe fue que  el mundo de la ciencia lo valorase como científico, algo que nunca sucedió a pesar de que dedicó años a investigar la luz y los colores, estudió mineralogía, botánica y descubrió el hueso intermaxilar de los vertebrados. Además, fue el propulsor del descubrimiento de la cafeína. 

Nació en el seno de una familia burguesa en Frankfurt el 28 de agosto de 1749. Su padre Johann Caspar Goethe, fue un abogado y consejero imperial que se retiró de la vida pública y educó a sus hijos él mismo, bajo la máxima de “no perder el tiempo en lo más mínimo”.  Sus vinculaciones familiares lo conectaron desde muy joven con el patriciado urbano y la vida política de su época.

De inteligencia superdotada y al extremo curioso, experimentó en muchos campos y acumuló una inmensa cultura, estudiando lenguas y derecho.  Aunque sus inclinaciones eran hacia el arte y nunca dejó de cultivar el dibujo,  al tiempo que escribía sus primeros poemas, se interesó por otras ramas del conocimiento como la geología, la química y la medicina.

SU PASIÓN POR EL CAFÉ

Goethe era un verdadero apasionado del café y curioso como era se tomó muy en serio su estudio por los efectos que la bebida le causaban.

En un encuentro con el joven científico Friedlieb Ferdinand Runge, al que había invitado a su hogar para que le revelara los resultados de un experimento que realizaba Runge con extracto de belladona sobre su propio gato, le instó a analizar unos granos de café para descubrir qué propiedades escondían. Runge logró identificar la cafeína en su laboratorio, por lo que históricamente se le considera el responsable de su descubrimiento.

Friedlieb Ferdinand Runge, Getty Image


Quotation-Marks-560x560

     A ti te debo todo mi vigor, pasión sin tasa,  

débote, inclinación, culto y locura.

Johann Wolfgang Goethe

 


 

Con una generosa actividad literaria en todos los géneros, sus obras más memorables son Los sufrimientos del  joven Werther (1774), obra que causó furor en toda Europa y que constituyó la novela paradigmática del nuevo movimiento que estaba naciendo en Alemania, el Romanticismo; Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister (1795), novela de formación que influiría notablemente en la literatura alemana posterior; el poemario  Elegías Romanas (1795);  Fausto (1808), en la que trabajaría hasta su muerte; en ella, la recreación del mito literario del pacto del sabio con el diablo sirve a una amplia alegoría de la humanidad.

Ingresó a la Masonería en 1783, a los 34 años. En 1830, dos años antes de su muerte, Goethe compuso el poema Para la fiesta de San Juan en celebración a su cincuentenario como miembro de la masonería, la cual tuvo una gran influencia en su obra, especialmente en Fausto.

Murió a los 83 años en Weimar, Alemania el  22 de marzo de 1832.


Te encantará leer su biografía aquí:

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/goethe.htm


 

 

Si quieres saber más sobre este fascinante personaje, puedes pasearte por la obra del celebre biógrafo alemán Rüdiger Safranski, Goethe, la vida como una obra de arte.  En ella Safranski muestra lo interesante, y ejemplar, que hubo en Goethe como autor y persona. Sin aportar nada nuevo sobre los hechos vitales de Goethe, archiconocidos, ofrece una visión fresca del personaje, alejada de prejuicios interpretativos. Safranski ha puesto empeño en resaltar el carácter y los avatares del alma de Goethe. Se esmera en describirnos la intimidad del hombre con sus ansias de vida, verdad y libertad. Curioso es que tamaña personalidad dijera que nunca había sido “feliz”, y ésta es una paradoja que tratará de explicar Safrasnki en su obra.

https://www.amazon.com/Goethe-Life-as-Work-Art/dp/0871404907

https://www.casadellibro.com/libro-goethe-la-vida-como-obra-de-arte/9788490661079/2524991

 

 

 

La Editorial Sexto Piso recientemente publicó una nueva edición de Las penas del joven Werther, novela que narra la historia de un joven que se ha enamorado de una mujer a punto de casarse con otro; ella se casa y siguen siendo amigos, pero él se desespera y se pega un tiro. Hasta ese desenlace fatal, asistimos atónitos a un relato que cautiva por su modernidad. Werther es una obra redonda y fue un éxito de ventas por lo atrevido de sus ideas: amor sin cortapisas, crítica de las convenciones hipócritas, elogio de la vida libre de quien huye de los cargos de funcionario y demás osadías del joven Werther con su melena al viento en época de pelucas empolvadas.

http://sextopiso.mx/esp/item/265/191/las-penas-del-joven-werther

 

 

 

 

 

 

Y para aquellos que sientan curiosidad por la historia del descubrimiento de la cafeína en 1819 por Friedlieb Runge, un joven médico alemán, como resultado de su encuentro con el ya septuagenario Goethe, pueden pasearse por El mundo de la cafeína. La ciencia y la cultura en torno a la droga más popular del mundo (Winberg, Bennett Alan y Boniie K. Bealer, FCE, 2012). Esta publicación puede bajarse del portal del Fondo de Cultura Económica de México.

 

 

www.fondodeculturaeconomica.com/subdirectorios_site/libros…/publication.pdf

 

 

 

 

Canción de Navidad

 El cuento más querido de Charles Dickens

maxresdefault

 

“A Christmas Carol”  o Canción de Navidad de Charles Dickens es probablemente el libro de cuentos de Navidad más querido de todas las generaciones desde su aparición en 1843.

 

a-christmas-carols-book-by-charles-dickens    250px-charles_dickens-a_christmas_carol-title_page-first_edition_1843

 

Publicado durante la época victoriana, un momento en el cual existía una gran nostalgia por las viejas tradiciones navideñas, que durante muchos años habían sido prohibidas por los reinados protestantes, unida a la introducción de nuevas costumbres como los árboles de Navidad y las tarjetas de felicitaciones, el libro de Dickens se convirtió en un éxito universal, que aun ocupa un espacio privilegiado en los corazones de quienes celebran la Navidad.

 

queen-victoria-and-prince-albert

La reina Victoria el principe Alberto, grandes promotores de la Navidad.

victoria4_getty_nocredit

A mediados del siglo XIX, un interés nostálgico por las antiguas tradiciones navideñas recorrió la Inglaterra victoriana tras la publicación de tres influyentes obras: Some Ancient Christmas Carols (1822), de Davies Gilbert; The Book of Christmas (1837), de Thomas Kibble Hervey; y Selection of Christmas Carols, Ancient and Modern (1833), de William Sandys.

Este interés fue estimulado también por el príncipe Alberto, consorte de la reina Victoria, de origen alemán quien popularizó el árbol de Navidad alemán tras su matrimonio con la reina en 1841, la primera tarjeta navideña en 1843 y un resurgimiento del canto de los clásicos villancicos conocidos como  christmas carols.

 

La primera tarjeta de Navidad

primera-tarjeta-de-navidad

1843

La primera tarjeta de Navidad fue diseñada por el artista John Callcott Horsley en 1843, para Sir Henry Cole. Muestra a una familia, de clase alta, brindando y disfrutando de una fiesta de Navidad. Se imprimieron 2.050 tarjetas que se vendieron por un chelín cada una. Ahora figura entre los objetos más buscados por los coleccionistas.


alexanderfrancisdickens1842

Charles Dickens a los 30 años en 1842, época en la que escribio Canción de Navidad.

Las inspiraciones de Dickens para escribir Canción de Navidad fueron muchas y variadas, pero las principales fueron las tristes y humillantes experiencias de su infancia, su simpatía por los pobres y varios relatos navideños y cuentos de hadas y fantasmas propios de la época.

Dickens abogaba por una actitud más benévola y caritativa con los niños, pues las condiciones en la era victoriana les eran muy adversas. La prostitución, la mendicidad, el maltrato a los obreros, el hacinamiento de las ciudades a consecuencia de la industrialización del país y el colonialismo británico en el mundo tuvieron una fuerte influencia en toda su obra literaria. Fue muy crítico denunciando la miseria y las duras condiciones de las clases bajas y obreras en aquél mundo cambiante de la industrialización del Siglo XIX en Inglaterra, donde las diferencias sociales eran crueles y abismales.

Aunque las tristes experiencias de su niñez no aparecen directamente narradas en la obra, sus sentimientos contradictorios hacia su padre son la principal inspiración del personaje central de la obra Ebenezer Scrooge.

 

Ilustraciones originales de

Canción de Navidad

a-christmas-carol-illustrations-1920x1440-24

Las ilustraciones originales de Canción de Navidad fueron realizadas por el  conocido caricaturista e ilustrador inglés John Leech. Fue muy popular por su trabajo en la revista Punch, una publicación humorística que combinada sátiras verbales y gráficas con comedia social ligera.

 

 

ilustracion7

 

La novela de Dickens fue una de las principales influencias en el resurgimiento de las viejas tradiciones navideñas en Inglaterra. A la vez que transmitía imágenes y sentimientos de optimismo, alegría, calidez y vida, también  presentaba elementos de oscuridad, desesperanza, frialdad, tristeza y muerte.  El propio protagonista, Scrooge, es la personificación del invierno y, al igual que el invierno, es sucedido por la primavera y el resurgimiento de la vida, el corazón duro, frío y triste de Scrooge es restaurado a la alegría y la buena voluntad.

 

A pesar de su infancia pobre, Dickens realmente amaba la Navidad.  Él creció con todas esas tradiciones y luego las trasladó a su propia familia.  Era famoso por realizar divertidos trucos de magia para asombrar a sus hijos y a otros espectadores en las fiestas y reuniones sociales navideñas”  dice Louise Price, curadora del Museo Charles Dickens en Londres.

 

 


epoca-victoriana

Charles Dickens escribió y publicó Canción de Navidad en 1843 a los 31 años, en respuesta a un informe del gobierno británico sobre la gravedad del trabajo infantil en el país.  Estaba muy conmovido y furioso por la situación y como primera reacción consideró escribir un panfleto utilizando su vasta experiencia como periodista político. Pero cambió de parecer y escribió a un amigo diciendo: “En lugar de un panfleto escribiré algo en Navidad que tendrá 20 veces más fuerza”.

Ese mismo año Dickens visitó a su hermana en Manchester y aprovechó para encontrarse con representantes de organizaciones de caridad que ayudaban a las clases más desposeídas en esa ciudad industrial. También en 1843 recorrió los colegios más pobres de Londres, conocidos como “ragged schools” dedicados a educar a los jóvenes huérfanos o abandonados y sin ningún tipo de recursos de la capital inglesa. Quedó terriblemente impactado por sus condiciones.

 

151222123522_dickens_624x351_getty

 

El resultado de esa fuerte experiencia fue Canción de Navidad. La novela corta fue un éxito desde que vio la luz. Publicada el 17 de diciembre, seis días antes de la Navidad de 1843, las primeras 6.000 copias se vendieron antes de la víspera de Navidad.

 

marleys_ghost


 

Colección de estampillas conmemorativas del 150 Aniversario de la publicación de Canción de Navidad, emitidas por el Royal Mail en el año 2011.

0436-christmas-carol

 

 

charles-dickens

¿ QUIÉN FUE ?

Charles Dickens nacío el 7 de Febrero de 1812, en Portsmouth, Hampshire, en el Reino Unido. Su padre, John Dickens, era oficinista de la Pagaduría de la Armada en el arsenal del puerto de Portsmouth. Un hombre que vivía más allá de sus posibilidades, con una vida llena de despilfarro, que arrastró deudas hasta ser encarcelado y sumió a su familia en la mendicidad.

Casa en donde nacio Charles Dickens en 1812 en Portsmouth, Inglaterra

Su madre, Elizabeth Barrow era un mujer de clase media inglesa. La familia se traslada a Londres y luego a Kent cuando él tiene 5 años. Charles no recibió educación formal hasta la edad de 9 años, hecho que posteriormente le reprocharían sus críticos, al considerar su formación en exceso autodidáctica. A esa edad, después de acudir a una escuela en Rome Lane, estudió cultura en la escuela de William Gile, un graduado en Oxford. Pasaba el tiempo fuera de su casa, leyendo vorazmente.

screen-shot-2016-12-16-at-2-05-39-amEn 1823, contando con 11 años, su familia se instala en Camden Town, uno de los suburbios más pobres de Londres.  Aunque sus primeros años parecen haber sido una época idílica, él se describía como un “niño muy pequeño y no especialmente cuidado”. También hablaría de su extremo patetismo y de su memoria fotográfica de personas y eventos, que le ayudaron a trasladar la realidad a la ficción en sus obras, ocupando un espacio destacado en la escuela realista de la literatura inglesa.

2-london-debtors-prison-granger

En 1824, su padre es denunciado por impago de deudas y encarcelado en la famosa prisión de deudores de Marshalsea. La mayor parte de la familia se traslada a vivir a la cárcel con el padre debido a una modalidad de la época que permitía a la familia del moroso compartir su celda. Charles se ve obligado a dejar la escuela, empeñar su amada colección de libros y buscar un alojamiento cercano. Fue acogido en una casa pensión de Little College Street y acudía los domingos a visitar a su padre en la prisión. Apenas contaba con 11 años.

dickensinblackingfactory

En 1824, al cumplir los 12 años, la edad permitida para el trabajo infantil en la Inglaterra de la Revolución Industrial, inmediatamente la familia lo envía a trabajar a Warren’s Boot-blacking Factory, una fábrica de betún para calzado, propiedad de un familiar de su madre, ubicada cerca de la actual estación ferroviaria Charing Cross de Londres. El joven Dickens tenía un profundo sentimiento de clase y superioridad intelectual y se sentía terriblemente  incómodo rodeado de obreros que se referían a él como “el joven caballero”. Trabajaba jornadas de 10 horas en unas condiciones atroces, en un espacio invadido por roedores, pegando etiquetas en los botes de betún para calzado; ganaba seis chelines semanales. Con este dinero, debía pagar su hospedaje y ayudaba económicamente a la familia, la mayoría de la cual aún vivía con su padre que permanecía encarcelado.

Después de algunos meses, su familia logra trasladar su vivienda fuera de la prisión de Marshalsea, pero su situación económica no mejoró hasta que al morir la abuela materna de Charles, la familia recibió una herencia de 450 libras con las cuales pagaron la deuda para que el padre pudiera salir de la cárcel.

Sin embargo, su madre no retira a Charles de forma inmediata de la compañía. Dickens nunca olvidaría su empeño de obligarle a permanecer trabajando en la fábrica, lo cual lo entristecía y humillaba aún más, perdiendo la esperanza de poder recuperar alguna vez su antigua y feliz vida. Fue durante este terrible periodo de su infancia que Dickens observó la situación de los niños en los lugares más pobres de Londres y presenció las  injusticias sociales que sufrían, viviéndolas en carne propia.

Dickens amaba y demonizaba a su padre al mismo tiempo y fue este conflicto psicológico el que inspiró la existencia de dos personalidades distintas en Scrooge en Canción de Navidad: un Scrooge frío, egoísta y avaricioso y otro benévolo, generoso y amable.

Estas vivencias marcarían su vida como escritor. Dedicaría gran parte de su obra a denunciar las condiciones deplorables bajo las cuales sobrevivían las clases proletarias. En su novela David Copperfield, juzgada como su trabajo más autobiográfico, escribió: “Yo no recibía ningún consejo, ningún apoyo, ningún estímulo, ningún consuelo, ninguna asistencia de ningún tipo, de nadie que me pudiera recordar. ¡Cuánto deseaba ir al cielo!”.

Dikens JovenNuevamente, con la intervención de su madre, a los 15 años, en 1827, consigue un trabajo como pasante en el bufete de los procuradores Ellis & Blackmore y después de un tiempo se convierte en taquígrafo judicial.

En 1828 comienza a colaborar como reportero en el Doctor’s Commons, también conocido como “La Escuela de Civiles”, una destacada asociación de abogados especializados en derecho civil en  Londres. Luego, desde 1832 y hasta 1834, trabajó como cronista parlamanetario para el diario vespertino The True Sun. 

En 1834 lo contrata el The Morning Chronicle, un diario abiertamente identificado con el partido político Whigs, de tendencia liberal, quienes promulgaron la abolición de la esclavitud tanto en el Reino como en las Colonias; y dieron emancipacion religiosa a los católicos, eliminando las grandes restricciones de credo de la época. Dickens se desempeña como reportero para informar sobre los debates parlamentarios, viajando través del país cubriendo las campañas electorales, iniciándose en su larga y fructífera trayectoria como periodista político.  Tenía 22 años y fue su primer empleo estable.

En 1836 sus artículos en forma de esbozos literarios que habían ido apareciendo en distintas publicaciones desde 1833, se editan formando el primer volumen de Sketches by Boz  y que dio paso a la publicación de las primeras entregas de Los papeles póstumos del club Pickwick, su primera novela, inicialmente publicada por entregas durante los años 1836 a 1837, cada una de ellas convirtiéndose en un acontecimiento literario. Dickens continuó contribuyendo y editando diarios durante gran parte de su vida.

Los textos de Dickens fueron sumamente populares y leídos extensamente. Definido como “el novelista de la vida popular inglesa”, denunció en sus obras la realidad social de su época, reflejando la estratificación de la sociedad victoriana. Le gustaba empatizar con las gentes más comunes y mostraba cierto escepticismo por la familia burguesa. Buscó alfabetizar a sus lectores promoviendo el hábito de la lectura con su modalidad de fascículos. Sus novelas se publicaban por capítulos y se distribuían por correo en formato de folletines.

 

Más que literato, fue un agudo reportero capaz de penetrar en el alma del pueblo y exhibir las miserias de su tiempo, sin pena ni morbo, con infinita piedad.

 

 

 

83308308_large_3234833_charles_dickens_with_his_two_daughters_by_mason_co_robert_hindry_mason_jpg_1314102911

Charles DIckens leyendo a dos de sus hijas en el patio de su casa de Gad’s Hill Place, fotografiado por Robert Hindry

gads-hill-place

En 1856, su popularidad y el éxito obtenido por sus novelas le permitierón comprar Gad’s Hill Place. Esta gran casa ubicada en Higham, Kent, tenía un especial significado para el escritor, ya que de niño, sumido en la pobreza y la tristeza, había caminado por sus cercanías soñando con habitarla algún día.  Había sido el lugar en donde se habían desarrollado algunas escenas de la primera parte del Enrique IV de Shakespeare, conexión literaria que complacía a Dickens. Esa fue su última morada.

Su gran best seller fue David Copperfield, su octava novela, del cual llegó a vender más de  100,000 ejemplares en muy poco tiempo. Fue también el primer escritor en utilizar la palabra detective en sus novelas. David Copperfield fue publicada por entregas en 1849 y en forma de libro en 1850.

charles_dickens_circa_1860Fascinado con el teatro como un escape del mundo real, durante los últimos años de su vida Charles Dickens dedicó mucho de su tiempo a las lecturas públicas de sus  novelas más amadas. Estas presentaciones eran muy esperadas entre sus seguidores y lectores. Los espectáculos de lectura itinerantes eran extremadamente populares y el 2 de diciembre de 1867 Dickens hizo su primera lectura pública en los Estados Unidos, en un teatro de Nueva York.

Los largos viajes, el esfuerzo y la pasión que imprimía a estas lecturas, con voces individualizadas para sus personajes, contribuyó mucho al deterioro de su salud y quizás también, en parte,  a su muerte prematura a los 58 años.

Charles Dickens muere el 9 de junio de 1870 en su casa de Gad’s Hill Place.

Está sepultado en la “Esquina de los Poetas” de la Abadía de Westminster.


 A su muerte circuló un epitafio impreso que decía:
36063-410-550

Charles Dickens, 1958,  por Herbert Walkins, National Portrait Gallery, London.

Fue simpatizante del pobre, del miserable y del oprimido;
con su muerte, el mundo ha perdido a uno de los más
grandes escritores ingleses. 

 

 

El gran  sueño de Charles Dickens fue el de ser libre y lo consiguió siendo escritor. Solo comparado con William Shakespeare, es considerado el mayor exponente de la literatura inglesa.

Fotografía de Bettmann Corbis.75052-004-c210a8e0

 

Para los verdaderamente curiosos

manuscrito

Puedes acceder al manuscrito original de Canción de Navidad

en este link:

http://www.fadedpage.com/showbook.php?pid=20091008


La Biblioteca de Marilyn

 

Cuando revisas la iconografía de Marilyn Monroe, además de las tomas de rubia sexy de Hollywood y de sus famosos desnudos, encontrarás una gran cantidad de fotografías de ella con un libro entre las manos.

Y es que Marilyn realmente era una asidua lectora y poseía una importante biblioteca con más de 400 volúmenes en los que hacía anotaciones al margen. Sus conocidos han contado que la actriz dedicaba gran parte de su tiempo libre a la lectura. También que la novela y la poesía eran sus géneros favoritos.

Se sabe que hizo cursos de literatura en la UCLA (University of California, Los Angeles, USA). Entre sus autores favoritos estaban James Joyce, Walt Whitman, Heinrich Heine, Saul Bellow y Carl Sandburg.

Tenia una estrecha amistad con los escritores Truman Capote y Isak Dinesen, pues en la época cuando vivía en New York,  frecuentaban los mismos círculos sociales de la Gran Manzana.

Marilyn Monroe estuvo casada con el dramaturgo y escritor americano Arthur Miller, a quien conoció en 1951 y con quien contrajo matrimonio cinco años más tarde. Fue su segundo matrimonio y estuvo casada con el hasta 1961, un año antes de su muerte por suicidio.

Con Arthur Miller

Solía escribir pequeños textos en diarios y libretas y también poesía. En una ocasión después de la muerte de la actriz, Miller declaró en una entrevista que Marilyn había sido “una poetisa callejera que habría querido recitar sus versos a una multitud ávida de arrancarle la ropa”.

Después de su muerte en 1962, las posesiones de Marilyn Monroe pasaron a la custodia de Lee Strasberg, su maestro de actuación y fundador del mítico Actor’s Studio de New York, con quien tenía una estrecha relación y a quien dejó como su único heredero.

En 1999, treinta y seis años después de su muerte, la viuda de Lee Strasberg, conjuntamente con la famosa casa inglesa Christie’s, subastaron las reliquias de la actriz, entre las cuales se encontraba su biblioteca. Los fondos fueron destinados a beneficio de una asociación caritativa para escritores necesitados.

 

Un rápido vistazo a los títulos de los catálogos de la subasta nos revela qué tipo de libros le interesaban a Marilyn.

El conjunto reúne biografías, narrativa norteamericana, rusa y francesa, antologías, libros sobre arte, obras clásicas, psicología, libros de sátira y humor, textos dramáticos y literatura de viajes, además de muchos de sus guiones.

Así, sabemos que en sus estantes Marilyn tenía el Ulises de James Joyce y Crimen y castigo de Fiódor Dostoievski, obras de Poe, Wilde, Chéjov, Proust, Pushkin, Flaubert, Khalil Gibran y Bertrand Russell, y otros textos como La impotencia sexual en el hombre de Leonard Paul Wershub o Cuidados del niño y el bebé de Benjamin Spock.


 


En 2010, con motivo del lanzamiento del libro Fragments: Poems, Intimate Notes, Letters,  que compila  textos y poesías escritos por la actriz, Sam Kashner, uno de los más versatiles y prolíficos editores de la publicación Vanity Fair afirmó en su artículo:

Muchas fotos de Marilyn, las que más le gustaban a ella, la muestran leyendo. Eve Arnold la fotografió para la revista Esquire, en un jardín de Amagansett, leyendo el Ulises de James Joyce;  Alfred Eisenstaedt la fotografió para Life, en la biblioteca de su casa, vestida con pantalones blancos y blusa negra.


1953

FOTOGRAFÍAS DE ALFRED EISENSTAEDT

 

 

Con Alfred Eisenstaedt

 

Fragmentos

 

 

 

 

 

 

 

…poemas, notas personales y cartas.

 

Bernard Comment

 

El libro publicado en el año 2010 por el editor, escritor y guionista suizo Bernard Comment y el productor de cine estadounidense Stanley Buchthal, compila textos personales, cartas y poemas totalmente inéditos de Marilyn Monroe,  que revelan una faceta desconocida de uno de los íconos del siglo XX: su alma de poeta.

Contiene un centenar de facsímiles de esos textos íntimos, escritos desde 1943 hasta la víspera de su muerte, la noche del 4 al 5 de agosto de 1962. Reúne también 33 fotos personales de la artista, así como extractos de sus diarios íntimos, que revelan su pasión por la literatura y los libros.

 

 

 

 

“Se han escrito una decena de libros sobre Marilyn, pero nunca antes se ha publicado un libro con textos suyos”, explica Comment. Subraya el editor que por primera vez es posible “adentrarse en su universo mental” a través de sus propios escritos.

Las cartas de Kennedy

Según Comment, la mayor parte del libro abarca los años 50, en momentos en que la estrella deja Hollywood, donde ha triunfado, para instalarse en New York, cuando se inscribe en el mítico Actor’s Studio, fundado por Lee Strasberg, quien fue el único heredero de Marilyn. “Sus textos muestran cómo Marilyn busca en ella misma su propia verdad, para dar vida a sus mejores papeles, y para afrontar los grandes textos”, agrega Comment.

La literatura está muy presente en los textos de Marilyn, así como los escritores que admira. Aunque no hace muchas referencias directas a los autores, evoca en algunos de estos textos al irlandés James Joyce, a quien ella descubrió en sus comienzos en el Actor’s Studio, al interpretar a los 26 años el mítico monólogo de Molly.

También al gran poeta estadounidense Walt Whitman y al dramaturgo irlandés Samuel Beckett y claro, a Arthur Miller, el dramaturgo con quien estuvo casada.

“Nadie sospechaba que dentro de ese cuerpo vivía el alma de una intelectual y poeta”, dice el escritor italiano Antonio Tabucch, quien escribió el prefacio de Fragmentos.

 

 

 


1955

FOTOGRAFIAS DE EVA ARNOLD

Con su amiga y fotógrafa Eve Arnold en una sesión de fotografía.

Hay una serie de fotos muy famosas de Marilyn Monroe leyendo el libro Ulises de James Joyce. Fue tomada en 1955 por la fotógrafa Eve Arnold, quien después explicaría:

 

 

Cuando fui a recogerla le pregunté qué estaba leyendo, trataba de hacerme una idea de lo que hacía en su tiempo libre. Me dijo que tenía un ejemplar de Ulises guardado en el coche, y que llevaba un largo tiempo leyéndolo. Dijo que le encantaba su sonido y que  lo leía en voz alta, para tratar de darle un sentido, pero que le costaba avanzar. No era capaz de leerlo de forma seguida. Cuando nos paramos en un parque a hacer las fotos, ella sacó el libro y comenzó a leerlo mientras yo ponía el carrete. Así que, por supuesto, la fotografié.  

 

Un libro que sí era capaz de leer durante horas y horas era Hojas de hierba, de Walt Withman, con el que también fue fotografiada en alguna ocasión. Se trataba de uno de sus libros favoritos y en la biografía de Marilyn Monroe del escritor Sam Staggs, éste cuenta que a menudo leía a Withman para relajarse. Cita que Marilyn decía que “(…) el ritmo de sus largos versos libres la arrullaba y la estimulaba al mismo tiempo”.

 

Los libros de Marilyn

En la actualidad la red social de lectura LibraryThing ha logrado realizar una lista de 262 de estos 400 libros a partir de los catálogos de la subasta de Christie’s.

Cada registro va acompañado de un corto perfil, para que podamos saber qué obras pudo haber leído la mítica rubia.

 

 

Puedes ver el catálogo aquí:  http://www.librarything.com/catalog/marilynmonroelibrary

 

 


Una adorable criatura  de Truman Capote

Marilyn  Monroe tenía muchos amigos escritores.  Entre ellos destaca Truman Capote, quien incluye un cuento sobre ella en su libro Retratos, titulado Un adorable criatura.

Puedes leer Una adorable criatura aquí

___________________________________

Invitación a la fiesta de cumpleaños del presidente  John F. Kennedy

___________________________________

 

Orar con melodías

 

La música de Hildegard von Bingen

A mediados de la década de los 80, una mujer compositora se convirtió en la sensación de todas las ciudades cosmopólitas. Desde Berlín, hasta París, Madrid y New York, no hubo cena de los círculos artísticos,  intelectuales y de vanguardia donde su música no se escuchara sutilmente de fondo. Pero… Hildegard von Bingen, no era exactamente una innovación contemporánea.

Hildegard von Bingen

220px-hildegard_of_bingen_and_nuns

Hildegard von Bingen nació hace más de 900 años en la baja Edad Media y la mayor parte de sus 80 y pico de años estuvo recluída en un obscuro monasterio en una apartada montaña de las tierras altas del Rhine. Esta notable mujer  dejó como legado un tesoro de manuscritos iluminados, escritos eruditos, fórmulas magistrales, poesías y canciones compuestas para que sus monjas cantaran en sus devociones.

Su música sublime, que es una afirmación de la vida, se visibilizó cuando un grupo de jóvenes profesionales, que buscaban inspiración en un mundo turbulento, asumieron la aventura de experimentar con sus melodías. Así, una grabación de la música de Hildegard, Una pluma en la respiración de Dios/ “A Feather on the Breath of God”  en la voz de la soprano Emma Kirkby con la agrupación británica Gothic Voices, liderada por Christopher Page, especializados en música antigua y repertorios medievales, se convirtió en un bestseller inesperado.

Hoy Hildegard von Bingen es considerada como una de los primeras compositoras identificables en la historia de la música occidental, ya que mayoría de los compositores medievales fueron “Anónimos”.  Sin embargo,  no hubo mención alguna de su música en ningún libro de referencia antes de 1979 y su nombre apenas justificó una entrada en la edición de 1990 de The New Grove Dictionary of Music, el diccionario enciclopédico de la música, considerado por muchos estudiosos como la mejor fuente referencial en su tema.

El interés en Hildegard comenzó a crecer alrededor del 800 aniversario de su muerte en 1979, cuando Philip Pickett y su New London Consort ejecutarón posiblemente las primeras interpretaciones en idioma inglés de cuatro de sus canciones. Y en 1983, el éxito de “A Feather on the Breath of God” despertó la curiosidad del público sobre el autor de estas canciones líricas, sensuales y  vívidas.

Actualmente hay cientos de grabaciones de la música de Hildegard von Bingen, numerosas biografías, incluyendo un excelente relato de Fiona Maddocks, la crítica de música clásica de The Observer, el suplemento de comentarios y análisis del diario británico The Guardian, también fundadora del magazine de música de la BBC de Londres; por no mencionar las novelas, historias populares, documentales, películas y sitios web que la saludan como una temprana feminista y gurú de la Nueva Era.



 st__hildegard_von_bingen_icon_by_theophiliaEl comienzo de la historia 

Hildegard nació en Bermersheim, en el valle del Rhin, actualmente Renania-Palatinado, en Alemania, durante el verano del año 1098, en el seno de una familia noble alemana acomodada. Fue la menor de los diez hijos de Hildeberto de Bermersheim, caballero al servicio de Meginhard, Conde de Spanheim, y de su esposa, Matilde de Merxheim-Nahet.  Por ser la décima hija de la familia, fue considerada como el diezmo para Dios, entregada como oblata y consagrada desde su nacimiento a la actividad religiosa, según la costumbre medieval.

beata-jutta-de-sangerhausen

Judith de Spanheim, Jutta

De esta manera, fue dedicada por sus padres a la vida religiosa y entregada de muy niña para su educación a la condesa Judith de Spanheim, Jutta, hija del conde Esteban II de Spanheim y por tanto noble como ella, quien la instruyó en el rezo del salterio o libro de salmos, en la lectura del latín, aunque no le enseñó a escribirlo o, cuando menos, no con pericia;  en la lectura de la Sagrada Escritura y en el canto gregoriano.

sponheim_bei_kreuznach_inproved_jc_scheuren

Castillo de Sponheim. Grabado de Bei Kreuznach.

Se sabe que durante algunos años maestra y discípula vivieron en el castillo de Spanheim. Al cumplir Hildegard los catorce años, en 1112, ambas se enclaustraron en el monasterio de Disibodenberg, que aun siendo un monasterio de religiosos cistercienses masculinos, acogió a un pequeño grupo de enclaustradas en una celda anexa, bajo la dirección de Jutta. La ceremonia de clausura solemne fue celebrada el 1 de noviembre de 1112. En ella participaron Jutta, Hildegard  y una infanta enclaustrada, también entregada como oblata.

En 1114, la celda se transformó en un pequeño monasterio, a fin de poder albergar al creciente número de aspirantes a la vida religiosa. Ese mismo año, Hildegard asumió la vocación religiosa bajo la regla benedictina, recibiendo el velo de manos del obispo Otón de Bamberg. De esta manera continuó su educación monástica rudimentaria dirigida por Jutta.

kloster_disibodenberg

Ruinas del Claustro de Disibodenberg.

Jutta murió en 1136, con fama de santidad tras haber llevado una vida de mucha austeridad y ascesis, que incluyó largos ayunos y penitencias corporales. Hildegard fue elegida como abadesa, magistra, de manera unánime por la comunidad de monjas. Tenía 38 años.

Visionaria y escritorasaint-hildegard-von-bingen

Desde muy niña, Hildegard tuvo una constitución física débil y una  salud muy frágil.  Sufría constantemente de enfermedades y experimentaba visiones. En una hagiografía posterior escrita por el monje cisterciense Teoderico de Echternach se consignó el testimonio de la propia Hildegard, donde deja constancia que desde los tres años tuvo la visión de  “una luz tal que mi alma tembló”.  Estos hechos continuaron aún durante los años en que estuvo bajo la instrucción de Jutta quien, al parecer, tuvo conocimiento de ello.

Vivía estos episodios conscientemente, es decir, sin perder los sentidos ni sufrir éxtasis. Ella los describió como “una gran luz en la que se presentaban imágenes, formas y colores”; además menciona en sus escritos que  iban acompañados de una voz que le explicaba lo que veía y en algunos casos, de música.

En 1141, a la edad de cuarenta y dos años, sobrevino un episodio de visiones más fuerte, durante el cual recibió la orden sobrenatural de escribir las visiones que en adelante tuviese.

dibujos-de-hildegardA partir de entonces, Hildegard dibujó y escribió sus experiencias, que dieron como resultado su primer libro, llamado Scivias /Conoce los caminos, el cual concluyó en 1151. Para tal fin, tomó como secretario y amanuense a uno de los monjes de Disibodenberg llamado Volmar y como colaboradora, a Richardis von Stade,  una de sus monjas.

No obstante, siguió teniendo reticencias para hacer públicas sus revelaciones y los textos resultantes de ellas, por lo que recurrió a uno de los hombres más prominentes de la Iglesia Católica y con la mayor reputación espiritual de su tiempo: Bernardo de Claraval, a quien dirigió una sentida carta pidiéndole orientación sobre la naturaleza de sus visiones y la pertinencia de hacerlas de conocimiento general.

En dicha misiva, enviada hacia 1146, confesaba al ilustre monje cisterciense su visión  como “un hombre que veía directo al sol audaz y sin miedo”,  al mismo tiempo que se atribuía a sí misma “debilidad”,  solicitaba su consejo:

“Padre, estoy profundamente perturbada por una visión que se me ha aparecido por medio de una revelación divina y que no he visto con mis ojos carnales, sino solamente en mi espíritu. Desdichada, y aún más desdichada en mi condición mujeril, desde mi infancia he visto grandes maravillas que mi lengua no puede expresar, pero que el Espíritu de Dios me ha enseñado que debo creer “.

“Por medio de esta visión, que tocó mi corazón y mi alma como una llama quemante, me fueron mostradas cosas profundísimas. Sin embargo, no recibí estas enseñanzas en alemán, en el cual nunca he tenido instrucción. Sé leer en el nivel más elemental, pero no comprenderlo plenamente. Por favor, deme su opinión sobre estas cosas, porque soy ignorante y sin experiencia en las cosas materiales y solamente se me ha instruido interiormente en mí espíritu. De ahí mi habla vacilante”.

Hildegard a Bernardo, abad de Claraval

bernardo_de_claraval

Bernardo de Claraval

La respuesta de Bernardo no fue ni muy extensa ni tan elocuente como la carta enviada por Hildegard, pero en ella la invitaba a  “reconocer este don como una gracia y a responder a él ansiosamente con humildad y devoción”.

Posteriormente el abad de Claraval intervino ante el papa Eugenio III a favor de Hildegard, ya que tenía trato personal con el obispo de Roma porque éste era también cisterciense y un antiguo discípulo suyo.

eugenioiii

Papa Eugenio III

El arzobispo Enrique de Maguncia, bajo cuya jurisdicción se encontraba el monasterio de Disibodenberg y que estaba enterado de las visiones y profecías de Hildegard, envió una comisión al papa Eugenio III para informar de lo sucedido y lograr que se declarara sobre la naturaleza de tales dones.

El papa se encontraba por aquellos días en la localidad alemana de  Tréveris para presidir el Sínodo de Obispos que se celebró en aquella ciudad entre 1147 y 1148. En 1148, a petición del papa, un comité de teólogos, encabezado por Alberto de Chiny-Namur, obispo de Verdún, estudió y aprobó parte del Scivias. El papa personalmente leyó en público algunos textos durante el Sínodo de Tréveris y declaró que tales visiones eran fruto de la intervención del Espíritu Santo.

meister_des_hildegardis-codex

Dibujos miniaturas de Hildegard sobre sus visiones.

Tras la aprobación, envió una carta personal a Hildegard, pidiéndole que continuase escribiendo sus visiones. Con ello dio comienzo no solo a la actividad literaria aprobada canónicamente, sino también a la relación epistolar que mantuvo con múltiples personalidades de la época, tanto políticas como eclesiásticas, tales como el ya mencionado Bernardo de Claraval, Federico I Barbarroja, Enrique II de Inglaterra y Leonor de Aquitania, que pedían sus consejos y orientaciones. Tal fue su reconocimiento, que llegó a ser conocida como la “Sibila del Rhin”.



Ese mismo año de 1148 y sin haber concluido la redacción del Scivias, una visión la hizo concebir la idea de partir de Disibodenberg y marchar a un lugar “donde no había agua y donde nada era placentero” inspirándola para la fundación de un monasterio en la colina de San Ruperto, Rupertsberg, cerca de Bingen al oeste del río Rhin en la desembocadura del rio Nahe, para trasladar a la crecida comunidad de religiosas y emanciparla de los monjes de Disibodenberg. Sin embargo, Kuno, entonces abad de Disibodenberg, se opuso a su salida, lo que contrarió a la monja en gran medida, al punto de ocasionarle trastornos físicos, que fueron atribuidos a causas divinas.

07angels-hildegard_von_bingen“Decían que había sido engañada por la vanidad. Cuando lo oí, mi corazón se afligió, mi carne y mis venas se secaron, y durante muchos días yací en cama”.

Vita II, V

Monasterio de Rupertsberg

Ante esta situación intervino la marquesa Richardis von Stade, madre de la monja que servía de secretaria a Hildegard, quien logró convencer a Enrique I, arzobispo de Maguncia, para que diera su autorización para la salida de las religiosas de Disibodenberg y la fundación del nuevo monasterio. Hacia 1150, Hildegard se trasladó a Rupertsberg con cerca de veinte de sus monjas, obtuvo el permiso del conde Bernardo de Hildesheim, propietario de las tierras elegidas y fundó el monasterio de Rupertsberg, del cual se convirtió en abadesa.


Hildegard muere el 17 de septiembre de 1179, a los 81 años de edad. Las crónicas hagiográficas cuentan que a la hora de su muerte aparecieron dos arcos muy brillantes de diferentes colores que formaban una cruz en el cielo.

Entre 1180 y 1190 el monje Teoderico de Echternach escribió la Vita de Hildegard, Liber Sciviasrecogiendo pasajes autobiográficos que la monja había dejado y contado.


Proceso de Canonizaciónhildegard-from-bingen

El papa Gregorio IX abrió su proceso de canonización en 1227, pero no se concluyó. Fue reabierto por Inocencio IV en 1244, sin que tampoco concluyera. Sin embargo, debido a la difusión de su culto se la inscribió en el Martirologio romano,  incluyéndose además su nombre en algunas letanías; se extrajeron reliquias de su sepulcro; se celebró su fiesta litúrgica; se le atribuyeron milagros y sus representaciones pictóricas y escultóricas comenzaron a ser objeto de veneración. En 1940 se aprobó oficialmente su celebración para las iglesias locales.

Con motivo del 800 aniversario de su muerte en 1979 el papa Juan Pablo II se refirió a ella como “profetisa y santa”. De la misma manera, en 2006, el papa Benedicto XVI también se refirió a Hildegard como santa y la encomió como una de las grandes mujeres de la cristiandad junto con Catalina de Siena, Teresa de Ávila y la madre Teresa de Calcuta.

En el año 2010 el papa Benedicto XVI dedicó a Hildegard las Audiencias Generales dentro del marco de una serie de catequesis sobre escritores cristianos, siendo la primera mujer presentada en estas catequesis. Recordó, entre otras cosas, que los contemporáneos de Hildegard la consideraron con el título de “profetisa teutónica” y puntualizó el valor teológico de sus escritos y enseñanzas.

En diciembre de 2011, el papa Benedicto XVI anunció la decisión de otorgar a santa Hildegard el título de “Doctora de la Iglesia”.

canonizacionEl 10 de mayo de 2012 procedió a inscribirla en el catálogo de los santos y extender su culto litúrgico a la Iglesia universal, en una “canonización equivalente”. El 27 de mayo de 2012 durante el rezo del Regina Celi del día de Pentecostés, el papa determinó la fecha para su proclamación como “Doctora de la Iglesia”.

El  7 de octubre de 2012, ochocientos treinta y tres años después de su muerte, el papa Benedicto XVI, durante la misa de apertura del Sínodo de los Obispos en la Basílica de San Pedro en Roma, realizó la proclamación oficial por la cual se le concedió el título de Doctora para la Iglesia Universal y declaró el 17 de Septiembre, día de su muerte,  como su fecha de celebración.

santa-hildegarda-de-bingen


SU ICONOGRAFÍA

hildegard_von_bingen

La iconografía religiosa de Hildegard es escasa, probablemente porque su culto fue local durante mucho tiempo. Se le retrata con los atributos propios de una abadesa de la orden de san Benito: báculo abacial y hábito benedictino con velo negro y blanco. Sus representaciones más antiguas reproducen la manera en que aparece en las miniaturas de sus escritos: sentada con un estilo en la mano en actitud de escribir sobre un par de tablillas o dictando a un monje, con cinco flamas alrededor de la cabeza representando la visión divina. Más tarde se cambia el estilo por una pluma de ave, con algún pergamino o libro en la mano, comúnmente el Scivias, y algún instrumento musical.


karlheinz_oswald_hildegard_von_bingen_eibingen

Escultura de Hildegard de Oswald Karlheinz en la Abadia de Eibingen en Rupertsberg.


moneda“Ha sido considerada como una de las personalidades más fascinantes y polifacéticas del occidente europeo. Probablemente sea una de las figuras más ilustres del monacato europeo femenino y quizas la que mejor ejemplificó el ideal benedictino”.


 SU MÚSICA
musica-riesencodex

La única enseñanza músical que Hildegard recibió de Jutta fue la instrucción en el canto y los deberes de una monja del coro. Pero ella había crecido escuchando los cantos de la misa romana y puso sus propios versos vibrantes y coloridos a la música para crear antífonas, respuestas, secuencias e himnos.

Christopher Page, fundador de la agrupación Gothic Voices, miembro de la academia de la música británica y experto en música medieval, quien ha hecho  una investigación exhaustiva sobre la obra de la santa y editado la música de Hildegard para Una pluma en el aliento de Dios, admite que las circunstancias en las que ella compuso todavía son un misterio.

hildegard-von-bingen-music“No sabemos si Hildegard estaba sentada y tarareando las canciones, o si estaba canturreando y escribiendo en una tableta blanca, con una versión final escrita por alguien más en una pizarra o pergamino”, dice el experto.  Añade: “No sabemos si las palabras vienen primero, o si las palabras y la música surgen juntas en un desarrollo orgánico. Tampoco sabemos cuánta influencia pudieron haber tenida en ella sus secretarios masculinos y los sacerdotes que la rodearon. Nada de eso está claro”, concluye Christopher Page.

Lo sorprendente de esta secuencia, dice el experto refiriéndose a la composición  Una pluma en el aliento de Dios,  y de hecho toda la música de Hildegard, es lo elaborada que es en relación con la mayor parte del canto gregoriano propio de su tiempo.  Un ejemplo de pura expresión artística que se une a la forma y a la función. Su música se destaca para las líneas que se elevan, los altos interválicos y el movimiento melódico que es más angular que secuencial.

A pesar de haber sido reconocida en la Europa de su época como una de las mujeres de mayor influencia, sabia y profética, no hay evidencia de que su música haya sido jamás escuchado fuera de su propio convento.

Hoy en día, sus composiciones han superado estelarmente la prueba del tiempo y su música está más vigente que nunca.

partitura-musica-antigua


EL DISCOdisco-richard-souther

De todas las producciones discográficas que se han realizado en los últimos años de la música de Hildegard von Bingen, Vision, la obra de Richard Souther es excepcional.

Richard Souther es un músico extraordinariamente talentoso, escritor, productor, arreglista y diseñador acústico. Un niños prodigio que tocó el piano desde que tenía 3 años. Durante su juventud experimentó algunos  éxitos como tecladista.

En un episodio fatal de envenenamiento por comida que casi le causa la muerte, del cual solo logró recuperarse cuatro años después, durante su convalecencia se dedica a estudiar y perfeccionar su trabajo con su primer sintetizador/secuenciador. Luego de su recuperación, comienza a focalizarse en una carrera como solista de música religiosa.

richard-souther

Richard Souther

En 1994, Richard recibió el reconocimiento mundial por su revolucionario álbum Vision,  la música de Hildegard von Bingen, obteniendo  el premio Billboard Classical Crossover del año.

Souther descubrió la música de Hildergard investigando, cuando se encontró con la melodía titulada “In Leta Via”  experiencia sobre la cual comentó: “Fue como si se encendiera algo dentro de mi cuando la escuché por primera vez y sentí que tenía que plasmarla en una grabación y difundir su talento al mundo”.

En la evolución de más de 800 años, Vision es una “obra colaborativa” entre dos artistas que jamás se conocieron. Vivieron en países diferentes y tiempos separados, hablaron idiomas distintos y confrontaron problemas diferentes en su día a día. Lo que une a estos dos talentos: Hildegard von Bingen y Richard Souther es la inspiración que ha guiado sus vidas. Se conocieron en el espacio de la música, un lugar fluido y creativo donde han convertido algo ancestral en algo nuevo. Vision es una obra de arte que conmueve, energetiza y alivia.

Emily Van Evera

Emily Van Evera

Vision es el resultado de un poderoso encuentro. Los interpretes aportan distintas perspectivas a sus tareas. La base fundamental es la música de Hildegard, interpretada a capella, sin ninguna alteración por Emily Van Evera, una reconocida soprano alemana que se especializa en la interpretación de música antigua; y la hermana Germain Fritz OSB, quien es la priora del Monasterio Walburga de la orden cisterciense en Elizabeth, New Jersey, USA.  Para ambas vocalistas fue un viaje en paralelo de descubrimientos. Para Van Evera, era llevar su arte a un plano diferente a la música académica. La hermana Germaine, tenía otras preocupaciones. ¿Aprobaría la Iglesia Católica esta aventura ?… ¿y como impactaría su vocación y su vida religiosa la realización de esta grabación?

Germain Fritz

Germain Fritz

En el medio, en una inmensa gesta de coordinación, Tony McAnany, el productor del disco, trabaja arduamente con las vocalistas y los coros que se encontraban en diferentes continentes y Richard Southern radicado en California. Los retos  para la producción de Visions fueron inmensos.

tony-mcanany

Tony McAnany

Hay anéctodas en su desarrollo que parecen casi milagrosas, como la experiencia de la grabación de la pieza O Virga Ac Diadema en la cripta de la iglesia de arquitectura gótica St. Andrews Church en Toddington, Inglaterra; o el sorpresivo y armonioso sonido de las columnas que sostenían el techo de dicha cripta,  que al ser tocadas como si fuesen un instrumento de percusión, producían un vibrante y armonioso sonido lleno de misterio y misticismo, que era totalmente deconocido por el productor.

Los actores de esta “obra colaborativa” nunca trabajaron juntos. Cada uno grabó su parte en un lugar diferente del mundo. Richard Southern realizo los arreglos y ensambló la mezcla final de la pista con el conocido ingeniero acústico Erik Zobler, en su estudio de San Francisco, California.

erik-zobler

Erik Zobler

Richard Souther genialmente fusionó sus arreglos electrónicos con la música pura de Hildegard, utilizando el concepto creativo de los sonidos contemporáneos de la música pop y el world music que reinventan la sorprendente inmediatez, la belleza penetrante y el sublime espíritu del arte de Hildegard von Bingen. Milagrosamente… todo calzó perfecto.

Escúchalo aqui

disco-richard-souther


“Atravesando el muro de los tiempos, han quedado sus palabras, incluso su sonido y las imagenes de sus visiones”

Victoria Cirlot, (Barcelona, 1955) estudiosa española de la cultura y literatura medieval, filóloga, traductora y editora. 


Enlaces relacionados:

http://www.richardsouther.com

https://www.discogs.com/Hildegard-Von-Bingen-Richard-Souther-Vision-The-Music-Of-Hildegard-Von-Bingen/release/931643

http://www.hildegard-society.org

http://www.hildegard.org

https://www.amazon.com/Vision-Music-Hildegard-Von-Bingen/dp/B000TGZKIM/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1483414030&sr=8-1&keywords=Vision+Richard+Souther

https://www.amazon.com/Hildegard-Bingen-Woman-Her-Age/dp/0385498683

http://www.gothicvoices.co.uk

http://www.newlondonconsort.com

James Lackington: un librero de vanguardia

El hombre que convirtió su pasión en un gran negocio.

templo-musas

Fue el hijo de un zapatero, un autodidacta que aprendió a leer después de los 20 años, llegó a ser el propietario de la librería más grande de Inglaterra. Un emprendedor que revolucionó la forma de vender libros.

James Lackington fue un inglés, sin ninguna educación formal, aprendiz de zapatero y un gran apasionado de la lectura. Creó la primera librería moderna que se conozca: “El Templo de las Musas”,  transformando radicalmente la forma de comercializar libros a finales del Siglo XVIII.

“El Templo de las Musas” fue un emprendimiento gigantesco. Con un inventario de más de 500.000 volúmenes, ventas anuales de 100.000 libras y unos ingresos anuales de 5.000 libras esterlinas de la época, fue la mayor librería de Inglaterra.  Todo ello convirtió a James Lackington en un hombre sumamente rico, admirado por algunos y despreciado por otros, pero lo cierto es que el mayor librero de Londres comenzó su carrera como un zapatero analfabeto.

Fashion and costume history

Si alguna vez has comprado un libro de saldo con un gran descuento, si has recorrido las estanterías aglomeradas de una librería cavernosa, o has pasado horas instalado en la zona de lectura sin comprar absolutamente nada… entonces has experimentado algunas de las formas como Lackington revolucionó el mercado de la venta de libros con su innovadora estrategia de mercadeo. Si es un librero, entonces lo más probable es que haya encontrado estrategias de marketing y presiones competitivas que tuvieron su orígen en el “Templo de las Musas”.

james-lackington-portrait

 ¿ QUIÉN FUE ? 

James Lackington fue uno de los 11 hijos de un zapatero calificado y una hilandera. Nació en el año 1746 en Somerset, Inglaterra, una pequeña ciudad agro-industrial con una floreciente industria textil. Aunque su familia dispuso de suficientes recursos durante su niñez para enviarlo a un colegio privado de clase baja trabajadora, llamados “Dame School”,  su padre se convirtió en un alcohólico y la familia se descalabró. Tuvo que abandonar los estudios para contribuir económicamente con la crianza de sus hermanos menores, ganándose la vida vendiendo pasteles de manzana con una carretilla. Cuando perdió ese empleo,  ayudaba a su padre en el oficio de zapatero y vendía almanaques en las ferias del pueblo.

A pesar de haber asistido precariamente a la escuela primaria, al llegar a los 15 años era un adolescente iletrado. A esa edad trabajaba como aprendiz de zapatero y comenzó a leer gracias al hijo menor y a la esposa de su maestro, a quienes pagaba por las clases, los 3 medio peniques que su madre le entregaba del salario que ganaba. El resto se dedicaba al sustento de la familia.  “Ese dinero, yo se lo daba a John, el hijo menor de mi maestro, quien me daba una hora de clases de lectura al terminar la jornada de trabajo con su padre. Pero no nos permitían utilizar velas, así que en lo que oscurecía  nos mandaban a dormir”, cuenta en sus memorias.

La alfabetización que adquirió a esa edad no incluyó la escritura, así que a los 22 años aún no sabía escribir, por lo cual dictaba sus poesías incipientes a sus amigos.

Eventualmente, Lackington se convirtió en un zapatero calificado. A una temprana edad y sin ningún conocimiento literario, él y sus amigos buscaban las mejores gangas para comprar libros. Aunque carecían de la cultura y el conocimiento para saber qué comprar, buscaban ejemplares de baratillas de poesía, teatro y traducciones de los clásicos. Compraban cualquier libro que estuviese dentro de sus posibilidades para poder leer y ampliar sus conocimientos del mundo. Tuvo un apasionado romance con la lectura que duró toda su vida.

the-temple-of-the-muses-bookshop-in-finsbury-square-london-c1810-artist-ddp1g3

Alamy Stock Photo

Se inició en el negocio de los libros en 1774 a los 28 años. Se mudó a Londres con su primera esposa, tuvo la oportunidad de alquilar un local a un precio razonable y se convirtió en librero. Aunque, como en todas las pequeñas tiendas de libros de la época, Lackington además ofrecía otras mercancías, incluyendo zapatos, para atraer la atención de los clientes y minimizar el riesgo.

A lo largo de sus años como librero los gustos de Lackington cambiaron e influyeron en el stock que vendía en su tienda, mientras avanzaba hacia la lectura de traducciones de los clásicos de la literatura, estudios científicos, novelas y cuanto texto que él considerara que podría mejorar  su conocimiento y educación.

En 1779, después de una inversión de capital de un amigo petrolero, lanzó su primer catálogo de 12.000 volúmenes. Desafortunadamente, el catálogo contenía numerosos errores y exageró ampliamente la condición de algunos libros, provocando la crítica y la burla de otros libreros establecidos. Sin embargo, aumentó las ventas y eso era lo que a Lackington le interesaba.

En 1794 había acumulado un inventario de tal magnitud como para trasladar el negocio a un inmenso local en Finsbury Square, con su socio Robert Allen. Lo nombró “El Templo de las Musas”  y una imponente placa coronaba la entrada anunciando “Los libros más baratos del mundo”.

Su éxito fenomenal como librero y sus revolucionarias prácticas de mercadeo y ventas lo convirtieron en una de las figuras más controversiales del Londres de su época.

Demasiado extravagante para preocuparse por la opinión de sus competidores e imbuído en las ideologías de la época: la Ilustración, el Humanismo y el auto mejoramiento, Lackington inventó comprar los saldos de los libros a las editoriales, rescatándolos de ser destruidos, para venderlos a bajos precios a las clases obreras de bajos recursos. Fue un astuto comerciante, que ofendió a las élites de la época con su estilo de nouveau-riche, pero sus ideas acerca del acceso universal a la literatura eran firmes y derribó todas las  barreras de la sociedad.

james-lackington-2-dpdncx

Alamy Stock Photo

LAS INNOVACIONES DE LACKINGTON

drury-lane-theatre-granger

El final del Siglo XVIII en Londres fue un tiempo de grandes cambios sociales. La Revolución Industrial marcó un punto de inflexión en la historia. Modificó y tuvo una influencia determinante en  todos los aspectos de la vida cotidiana de una u otra forma. La producción agrícola, asi como la naciente industria crecieron vertiginosamente a la vez que disminuyeron los tiempos de producción. Estaban aprendiendo a leer más personas y el incremento en el tiempo de ocio entre las clases medias y las trabajadoras, significó un aumento en la demanda de libros. Pero, seguían siendo un lujo costoso al cual accedían pocas personas y las librerías resultaban lugares elitescos e intimidantes. En esos tiempos, las  librerías no estimulaban a los clientes a explorar deambulando por sus estanterías de libros o buscando descanso en sus instalaciones, que además no eran confortables.  Lackington quería encontrar una forma de hacer que los libros fueran más accesibles para todos y a la vez obtener grandes beneficios. Con esto en mente, se propuso revolucionar el comercio de libros con la siguiente fórmula.

INNOVACIÓN # 1

2292

Eliminar una práctica comercial muy  arraigada en la época: el crédito.  Su negocio era de pago al contado, lo cual sorprendió a sus competidores e insultó a algunos de sus clientes.  Él argumentaba que si cobraba en efectivo podría comprar de la misma forma, evitando el cargo por intereses al igual que las pérdidas por la insolvencia de algunos de sus clientes en un momento dado.


INNOVACIÓN # 2

264636

Introdujo el concepto de las grandes ofertas de los saldos. La práctica acostumbrada de la época era que los grandes vendedores de libros compraran las existencias de los títulos remanentes a las editoriales y destruyeran casi tres cuartas partes de ellos para aumentar el precio de los libros. Pero Lackington compraba inmensas cantidades, a veces  bibliotecas completas y drásticamente bajaba los precios de todos los libros para venderlos en altos volúmenes. De esta forma mantenía una muy ágil circulación de los inventarios, haciéndo los libros más asequibles a un mayor número de lectores y obteniendo unas ganancias sustanciales… ¡todo al mismo tiempo!


INNOVACIÓN # 3

mendel-libros-1929-stefan-zweig-martir-letra-impresa_1_1432898

La tercera innovación es familiar a cualquiera que hoy en día ame una ganga. Convenció a sus clientes que estaban obteniendo el precio más bajo posible, negándose al regateo. Colocó un gran cartel en la entrada de la tienda que decía:

“Cada libro está marcado con el precio más bajo,

y no se hacen descuentos sobre ningún artículo”.


INNOVACIÓN # 4

templo-musas

“El Templo de las Musas”  se convirtió en una atracción turística por su inmensidad, un espectáculo que empequeñeció a todas las librerías de la época y la convirtió en un diversión por sí sola.  Con una imponente fachada de más de 40 metros de largo, el lobby principal contaba con un mostrador redondo con suficiente espacio para que cupiera un carruaje pequeño de 6 caballos. Detrás del gran mostrador, una imponente escalinata llevaba a “lounges de lectura” a donde los clientes podían leer en confortables galerías con paredes llenas de libros. Contaba con cuatro pisos y entre más subías, más económicos y maltratados estaban los libros. En el último piso estaban las mejores baratillas, con lo cual Lackington obligaba a sus clientes a recorrer todo el local.

05d69d1632953956d72f1f93de5bbb7e-948x710x1John Keats, uno de los principales poetas británicos del Romanticismo pasó muchísimas horas proclamando poesías gratuitamente en los “lounges de lecturas” y fue justamente allí donde conoció a su primeros editores, Taylor & Henessy, quienes trabajaban en la tienda.


lackington

Los “Tokens” o seudo monedas eran fichas promocionales que Lackington empleaba como material promocional y que los clientes canjeaban por ciertos beneficios.

Librero y Editor 

77799bEra una práctica muy común de la época que los libreros también fueran editores. James Lackington ocasionalmente incursionaba en algunas aventuras editoriales. mary-shelley

Una de esas aventuras fue su asociación con la muy reconocida casa editorial Hughes, Harding, Mavor & Jones para la publicación de una edición muy reducida, de apenas 500 ejemplares, de una inusual novela de una escritora totalmente desconocida llamada Mary Shelley. La novela era Frankenstein.

Como librero convertido en editor, Lackington también publicó varias ediciones de su propia biografía: Memorias de los primeros cuarenta y cinco años de James Lackington (1791) y Las confesiones de James Lackington (1804). Lo hizo en parte porque era consciente de que su reputación estaba en riesgo,  ya que sus prácticas comerciales y su éxito atraían la crítica severa de otros libreros. Algunos de sus detractores argumentaban que sus catálogos exageraban y otros insistían en que su riqueza debía de provenir del juego de la lotería, porque parecía imposible que la obtuviera solamente con la venta de libros. Algunos  acusaron a Lackington de competencia desleal.

memoriasArgumentaban que controlaba una gran parte del mercado y que debía “declinar” su negocio, porque ya poseía una fortuna lo suficientemente grande. Un argumento similar puede escucharse  en la actualidad cuando Amazon ha comenzado a abrir tiendas de ladrillo y mortero y algunos cuestionan si esto es necesario o deseable, debido a que el minorista en línea ya controla más del 60% del mercado de los libros.

Al igual que Jeff Bezos de Amazon, el propio Lackington se convirtió en una celebridad. Una inmensa bandera ondeaba por encima del “Templo de las Musas” para informar a los clientes cuando se encontraba presente en la tienda y recorría las calles de Londres en un carruaje con su lema:

“Pequeños beneficios hacen grandes cosas”

frontespiece-to-the-hero-of-finsbury-square1


Caricatura de la época sobre el controversial personaje que fue James Lackington y la crítica a su ascenso económico.

Enlaces relacionados

http://www.templeofthemuses.org